Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
Industrias Unidas, S.A. (IUSA) anunció el cierre definitivo de sus operaciones textiles en El Salvador a partir del 30 de noviembre de 2026, poniendo fin a una trayectoria de más de siete décadas vinculada al desarrollo de la industria manufacturera del país.
La compañía comunicó que la decisión responde a una política de reestructuración definida por su casa matriz, la japonesa Toyobo Co. Ltd., y aclaró que el cierre no representa una pérdida de confianza en el mercado salvadoreño ni en las perspectivas de la industria textil nacional.
“Este paro de operaciones es parte de la política de reestructuración basada en la estrategia global de nuestra empresa matriz, Toyobo, y no es una evaluación ni pérdida de expectativas en el mercado salvadoreño ni en la industria textil”, señaló la empresa en su comunicación de despedida.
Fundada el 27 de septiembre de 1955, IUSA se convirtió en la primera empresa japonesa de la posguerra en expandirse al extranjero. Desde sus inicios adoptó como filosofía corporativa el lema “Con devoción y respeto, para la República de El Salvador”, una visión con la que desarrolló actividades de hilatura, tejido y teñido de mezclas de algodón y poliéster.
Durante su permanencia en El Salvador , la empresa atravesó diferentes episodios que marcaron la historia nacional, entre ellos terremotos, huelgas, períodos de racionamiento energético y la guerra civil. Frente a estos desafíos, realizó inversiones en maquinaria y amplió progresivamente sus capacidades productivas, incluyendo procesos de estampado, hilo teñido y nuevos tipos de tejidos.
IUSA llegó a comercializar productos tanto en Centroamérica como en mercados internacionales, con presencia en países como Guatemala, Belice, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, República Dominicana, Puerto Rico, Colombia, Estados Unidos y México. Su oferta incluyó telas lisas y estampadas, hilo teñido y más de 250 tipos de tejidos destinados a prendas casuales, uniformes y ropa hospitalaria, empresarial, policial y militar.
La compañía también mantuvo una relación con proyectos de impacto social y comunitario. En 1974, Toyobo realizó una donación de 1.25 millones de colones para la construcción del Parque Saburo Hirao, concebido como un espacio recreativo y educativo en El Salvador. Además, IUSA colaboró en la renovación del jardín conmemorativo dedicado a Saburo Hirao, uno de sus socios fundadores.
Aunque anunció el cese de sus actividades productivas, la empresa aseguró que atenderá de manera responsable las transacciones y contratos existentes y que trabajará para reducir al mínimo las consecuencias de la decisión.
“Estamos profundamente agradecidos por el apoyo del pueblo salvadoreño, nuestros clientes, empleados, comunidades locales y muchos interesados durante más de 70 años”, expresó IUSA.