Por revistaeyn.com
La naviera japonesa Ocean Network Express (ONE), considerada una de las seis compañías de transporte marítimo de contenedores más grandes del mundo, inició operaciones directas en puerto de Acajutla, en El Salvador.
La llegada de ONE es consecuencia del proceso de transformación impulsado por la Unión Portuaria del Pacífico (UPP), creada tras el acuerdo entre el Gobierno salvadoreño y la empresa Yilport para modernizar los puertos de Acajutla y La Unión. Desde diciembre de 2024, la denominada fase cero del plan ha supuesto una inversión inicial de US$52 millones destinada a mejorar la infraestructura, adquirir nuevos equipos y optimizar las operaciones portuarias.
El gerente general de la Unión Portuaria del Pacífico, Luis Canto, explicó que la incorporación de 40 camiones, la reorganización del personal y los programas de capacitación han permitido reducir significativamente los tiempos de espera de los buques.
"Tenemos la alegría y el orgullo de decir que ahora el puerto de Acajutla está descongestionado; los barcos llegan, las esperas son muy cortas. Con algunos tenemos ventanas de atraque, llegan todas las semanas e ingresan con cero horas de espera", afirmó.
El ejecutivo señaló que la mayor eficiencia ha eliminado uno de los principales obstáculos para atraer nuevas líneas marítimas. En el pasado, las prolongadas demoras generaban sobrecostos de hasta US$1.000 por contenedor, situación que hacía que muchas navieras evitaran operar en el país.
Como resultado de estas mejoras, ONE comenzó a ofrecer un servicio semanal que conecta directamente el puerto de Acajutla con Los Ángeles, Estados Unidos, sin realizar escalas en otros puertos centroamericanos o de la región. Esta ruta representa un cambio importante para importadores y exportadores, ya que anteriormente la carga debía pasar por terminales como México o Panamá antes de llegar a territorio salvadoreño, lo que incrementaba considerablemente los tiempos de tránsito.
"La importancia es que El Salvador vuelve a tener un barco directamente desde Estados Unidos; viene directamente desde Los Ángeles y le da una apertura distinta al país y a los importadores y exportadores", destacó Canto.
El gerente atribuyó el interés de la naviera japonesa a una combinación de factores que incluyen la mejora en la seguridad, la estabilidad jurídica, la coordinación institucional y el crecimiento sostenido del comercio exterior.
"Hay cosas que también el país ha hecho para que la naviera se interese en venir: la seguridad física del país, la seguridad jurídica y el buen funcionamiento entre las instituciones. Además, este año el movimiento de contenedores ha crecido un 31 % respecto al año anterior", indicó.
Actualmente, cuatro de las seis principales navieras del mundo ya operan en El Salvador. Según Canto, el país cuenta con cuatro barcos que llegan semanalmente y otros dos con frecuencia quincenal, una regularidad que fortalece la competitividad del comercio exterior.
El proceso de modernización, sin embargo, apenas comienza. La fase uno del proyecto contempla una inversión cercana a los US$500 millones para construir un nuevo muelle de 610 metros de longitud, infraestructura que permitirá recibir buques con capacidad para transportar hasta 21,000 contenedores.
Con ello, la capacidad para el manejo de contenedores se triplicará y la de carga general se duplicará, consolidando al puerto de Acajutla como uno de los principales centros logísticos del Pacífico centroamericano