Por revistaeyn.com -Agencias
La presidente interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que gobierna el país sin presiones externas, en abierta contradicción con las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que su administración controlará el petróleo venezolano y condicionará la relación bilateral a una ruptura con aliados estratégicos como China, Rusia, Irán y Cuba.
“Estamos acá gobernando junto al pueblo. El gobierno de Venezuela rige en nuestro país, más nadie. No hay agente externo que gobierne Venezuela”, sostuvo Rodríguez durante una reunión con el equipo económico, transmitida por la televisión estatal. Sus palabras llegaron pocas horas después de que Trump afirmara públicamente que está “a cargo” del país caribeño.
Rodríguez asumió el poder de manera provisional tras la captura del presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, en una operación militar estadounidense que dejó más de cincuenta muertos, entre ellos militares venezolanos y cubanos. La nueva mandataria fue investida con el respaldo de la Fuerza Armada y el reconocimiento de los poderes públicos.
El petróleo, eje de la disputa
Desde Washington, Trump aseguró que el gobierno interino venezolano entregará entre 30 y 50 millones de barriles de “petróleo de alta calidad” a Estados Unidos. Según explicó, el crudo será vendido a precio de mercado y los ingresos estarán bajo su control para “beneficio del pueblo de Venezuela y de Estados Unidos”.
El mandatario republicano también afirmó que fue su decisión dejar a Rodríguez al frente del Ejecutivo y advirtió que, si “no hace lo correcto”, enfrentará “un precio muy alto”. En paralelo, la Administración estadounidense exigió “acceso total” a los recursos energéticos venezolanos y la exclusividad de la relación petrolera.
En este contexto, la petrolera Chevron envió al menos once buques cisterna a puertos venezolanos para cargar crudo, mientras otras embarcaciones habrían debido regresar ante la presencia militar estadounidense en el Caribe. Las exportaciones de petróleo venezolano, sin embargo, se mantienen en mínimos de los últimos 17 meses.
Exigencias geopolíticas y reacción regional
Según funcionarios citados por la cadena ABC, Estados Unidos exige que Venezuela rompa relaciones con China, Rusia, Irán y Cuba como condición para avanzar en la explotación y comercialización del petróleo. El secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que Caracas podría caer en insolvencia financiera en pocas semanas si no logra vender sus reservas.
Hasta el momento, el gobierno interino de Rodríguez no emitió una respuesta oficial sobre estas exigencias, más allá de una carta de tono cordial enviada a Trump, en la que abogó por una relación “equilibrada y respetuosa” entre ambos países.
La situación generó fuertes críticas en la región. Durante una sesión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), países como Colombia, Chile, México y Brasil condenaron la operación estadounidense en Caracas y advirtieron que una injerencia de este tipo pone en riesgo la soberanía regional.
Un interinato bajo presión
El gobierno provisional de Rodríguez tiene un plazo máximo de 180 días para convocar elecciones, mientras enfrenta el desafío de reorganizar el chavismo sin Maduro, hoy detenido en Estados Unidos junto a su esposa, Cilia Flores, y otros altos funcionarios acusados de narcotráfico.
Analistas coinciden en que el objetivo central del interinato es ganar tiempo, concentrando las negociaciones con Washington en el tema petrolero.
En paralelo, se espera una agenda política gradual que podría incluir la liberación de presos políticos y un eventual proceso electoral, en un escenario marcado por la presión externa y la incertidumbre interna.