Por: Revistaeyn.com - Agencias
La posibilidad de una desescalada en uno de los conflictos más sensibles para la estabilidad global ganó fuerza este viernes luego de que fuentes occidentales e iraníes coincidieran en que un memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán se encuentra en su fase final de redacción y podría firmarse este mismo fin de semana.
Según informó Reuters, el documento podría ser rubricado el domingo, con Ginebra emergiendo como la sede más probable para una ceremonia encabezada por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el presidente del Parlamento iraní, Mohammed Baqer Qalibaf.
La información llega apenas un día después de que el presidente Donald Trump anunciara desde la Casa Blanca que había alcanzado un "gran acuerdo" con Irán y que solo restaba completar la documentación necesaria para formalizarlo.
Sin embargo, desde Teherán se han esforzado por moderar las expectativas. Medios oficiales iraníes sostienen que el texto actualmente en negociación constituye únicamente un "memorando de entendimiento" y no representa el acuerdo definitivo que resolvería los principales puntos de disputa entre ambos países.
Un primer paso, no el acuerdo final
De acuerdo con la versión difundida por la agencia oficial iraní IRNA y otros medios cercanos al Gobierno, el eventual memorando serviría para detener las hostilidades, reabrir gradualmente el estrecho de Ormuz y establecer un marco político para futuras conversaciones.
Baqaei: Las autoridades competentes del sistema deben alcanzar una conclusión sobre cada detalle del texto de cualquier posible entendimientohttps://t.co/8n1QHEoFc8 pic.twitter.com/7jKRRUPZYb
— IRNA Español (@irna_es) June 12, 2026
Los asuntos más complejos quedarían fuera de este primer documento.
Entre ellos figuran las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, el levantamiento de sanciones estadounidenses, la liberación de activos iraníes congelados en el exterior y eventuales mecanismos de compensación por los daños provocados durante el conflicto. Estas cuestiones serían discutidas en una segunda ronda de conversaciones que podría extenderse durante los próximos 60 días.
El estrecho de Ormuz, la prioridad inmediata. Uno de los principales incentivos para Washington es la reapertura plena del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo y gas.
La interrupción parcial del tráfico en esa vía durante los últimos meses elevó la tensión en los mercados energéticos y alimentó temores de un nuevo shock de precios. La normalización de la navegación aparece como uno de los puntos centrales del entendimiento que se negocia actualmente.
Persisten las dudas
Pese al optimismo expresado por Trump, las autoridades iraníes continúan insistiendo en que no existe todavía una decisión definitiva y que algunos aspectos siguen abiertos. Entre ellos figura la exigencia de Teherán de que cualquier entendimiento contemple también el fin de los enfrentamientos en Líbano, donde Israel mantiene operaciones contra Hezbolá, aliado de Irán.
Por ello, aunque el escenario actual muestra avances más concretos que en ocasiones anteriores, la negociación aún no puede considerarse cerrada.
Lo que sí parece haber cambiado es que, por primera vez desde el inicio de la guerra, tanto Washington como Teherán reconocen públicamente que existe un texto avanzado sobre la mesa y que la discusión ya gira menos en torno a la posibilidad de negociar y más sobre los términos finales de un eventual acuerdo.