Por: Revistaeyn.com - Agencias
Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un acuerdo que permita poner fin al conflicto iniciado hace más de tres meses enfrentan nuevas dificultades, en medio de exigencias estadounidenses sobre el programa nuclear iraní y acusaciones de Teherán sobre supuestas contradicciones de Washington.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que la propuesta impulsada por su administración contiene disposiciones claras respecto del desarrollo atómico iraní, en respuesta a versiones periodísticas que señalaban que el borrador actual no aborda de manera sustancial esa cuestión.
A través de un mensaje publicado en su red Truth Social, Trump afirmó que el eventual acuerdo establece de forma explícita que Irán no podrá disponer de armas nucleares y sostuvo que gran parte del documento está dedicada precisamente a ese tema.
Las declaraciones del mandatario se produjeron luego de que medios estadounidenses informaran que la Casa Blanca solicitó modificaciones al borrador que ambas partes negocian desde hace semanas. Entre los puntos observados figuran aspectos vinculados al control de las reservas iraníes de uranio enriquecido y a la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
Según trascendió, Washington busca establecer con mayor precisión los mecanismos y los plazos mediante los cuales podría supervisarse o controlarse el material nuclear acumulado por Teherán, una cuestión considerada central para avanzar hacia un acuerdo definitivo.
Desde Irán, en tanto, las autoridades cuestionaron la conducta estadounidense durante el proceso de diálogo. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Ismail Bagaei, sostuvo que las "posiciones contradictorias" de Washington son la principal causa de la demora en las conversaciones.
El funcionario aseguró que las negociaciones se desarrollan en un clima de "profunda sospecha y desconfianza", lo que complica los intercambios diplomáticos y dificulta la construcción de consensos.
Las críticas iraníes fueron reforzadas por el presidente del Parlamento y jefe negociador de Teherán, Mohamad Baqer Qalibaf, quien acusó a Estados Unidos de incumplir compromisos asumidos durante el alto el fuego vigente desde abril. Según el dirigente iraní, el mantenimiento de restricciones navales sobre embarcaciones de su país y la continuidad de operaciones militares israelíes en Líbano contradicen los esfuerzos para alcanzar una solución negociada.
El complejo escenario diplomático coincide además con una nueva escalada militar. Durante el fin de semana, Estados Unidos informó ataques contra instalaciones iraníes que describió como acciones de "autodefensa" ante presuntas agresiones de Teherán, incluido el derribo de un dron estadounidense. Horas más tarde, la Guardia Revolucionaria iraní anunció un ataque contra una base aérea estadounidense, en una nueva muestra de la fragilidad del proceso de negociación.
Pese a las tensiones, ambas partes mantienen abiertos los canales de diálogo con la mediación de Pakistán. Sin embargo, las diferencias sobre el programa nuclear, la seguridad regional y la situación en el estrecho de Ormuz continúan siendo los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo definitivo.