Por revistaeyn.com
El sector exportador de Guatemala indica que la ineficiencia de los puertos nacionales genera impactos directos en la competitividad. Las exportaciones más afectadas son aquellas relacionadas con productos frescos.
“Los tiempos prolongados para la nacionalización de insumos esenciales, como el material de empaque utilizado en productos frescos, están provocando atrasos en la preparación de embarques, incrementos en los costos logísticos y riesgos en el cumplimiento de los compromisos comerciales internacionales”, indica una nota publicada en Agexporthoy.
El material de empaque es fundamental para la exportación de productos frescos, como los minivegetales, cuya comercialización exige altos estándares de calidad, inocuidad y tiempos estrictos de entrega. La indisponibilidad de este insumo afecta directamente la planificación de los embarques, provocando reprogramaciones logísticas y posibles incumplimientos en los tiempos pactados con compradores internacionales.
“Paradójicamente, el material de empaque puede tardar más tiempo en ser retirado de los puertos guatemaltecos que el requerido para su traslado marítimo hacia su destino final”, detallan.
El tiempo promedio de permanencia de un contenedor en puerto para su nacionalización oscila entre 9 y 16 días. Este retraso genera gastos extraordinarios por conceptos de almacenaje y demora que pueden alcanzar hasta US$200 diarios por contenedor, impactando de forma significativa la estructura de costos de las empresas que dependen de estos insumos para mantener sus operaciones.
“En el caso de los minivegetales, la cadena logística incluye el traslado terrestre desde Patzicía, Chimaltenango, hacia el puerto Santo Tomás de Castilla. Este recorrido representa una distancia aproximada de 361 kilómetros y puede tomar hasta 24 horas, dependiendo de las condiciones del tráfico y el estado de la infraestructura vial. A ello se suman los tiempos adicionales de espera en puerto, lo que agrava el riesgo de pérdida de eficiencia en una cadena de suministro que debe operar con precisión para garantizar la frescura del producto”, apuntan en la publicación.
El sector exportador advierte que estas limitaciones operativas no solo incrementan los costos para las empresas, sino que también pueden afectar la reputación del país como proveedor confiable de productos frescos.
Insisten en que la eficiencia portuaria es un factor determinante en la toma de decisiones de compradores internacionales, especialmente en segmentos donde la rapidez y la calidad del servicio logístico son condiciones clave para mantener relaciones comerciales sostenibles.