Por: revistaeyn.com / Agencias
La escalada de la guerra en Oriente Medio empezó a trasladarse con fuerza a los mercados globales. Las bolsas asiáticas registraron fuertes pérdidas este miércoles, mientras China lanzó una advertencia directa a Estados Unidos para que no utilice el comercio internacional como herramienta de presión política.
El principal indicador de la Bolsa de Tokio, el Nikkei, se hundió 3,61 %, encadenando su tercera jornada consecutiva de caídas en medio de la creciente preocupación por el impacto económico del conflicto con Irán, especialmente en el mercado energético.
El índice, que agrupa a las 225 empresas más representativas del mercado japonés, retrocedió 2.033,51 puntos, hasta los 54.245,54 enteros, su nivel más bajo desde comienzos de febrero.
En paralelo, el índice Topix, que incluye a las compañías de mayor capitalización del país, cayó 3,67 %, reflejando el fuerte clima de aversión al riesgo entre los inversores.
El petróleo y el estrecho de Ormuz
El principal temor de los mercados es que la escalada militar afecte el suministro global de energía. En particular, preocupa un eventual cierre en el largo plazo del estrecho de Ormuz, uno de los corredores estratégicos del comercio mundial de petróleo y por donde transita gran parte del crudo que importa Asia.
Frente ese escenario, los inversores comenzaron a desprenderse de activos de riesgo ante la posibilidad de subas en los precios de la energía y un impacto directo en la economía japonesa, altamente dependiente de las importaciones de combustibles.
Las caídas fueron generalizadas en varios sectores clave de la economía.
Entre las empresas de semiconductores, la firma Disco perdió 5,57 %, mientras que Advantest cayó 4,76 %. El conglomerado tecnológico SoftBank, con fuertes inversiones en inteligencia artificial, se desplomó 7,16 %.
Las navieras japonesas, altamente sensibles al comercio global, también registraron retrocesos:
-Nippon Yusen cayó 2,85 %
-Mitsui O.S.K. Lines perdió 1,8 %
-Kawasaki Kisen Kaisha retrocedió 1,75 %
Golpe al sector automotriz japonés
La incertidumbre también impactó en el sector automotriz, uno de los pilares de la economía japonesa.
Toyota, la empresa con mayor capitalización del país, cayó 4,92 %, mientras que Honda y Nissan registraron pérdidas de 2,72 % y 4,16 %, respectivamente.
En contraste, algunas compañías vinculadas al entretenimiento lograron avances moderados: Sony subió 0,62 % y Nintendo avanzó 1,33 %.
El sector financiero tampoco escapó al clima negativo. El mayor banco del país, Mitsubishi UFJ, perdió 4,7 %, mientras que SMBC cayó 6,53 % y Mizuho retrocedió 5,85 %.
China advierte a EEUU
En paralelo a la turbulencia en los mercados, China lanzó una fuerte advertencia diplomática contra Estados Unidos tras las amenazas del presidente Donald Trump de cortar el comercio con España.
Pekín rechazó que el comercio internacional sea utilizado como herramienta de coerción política.
“El comercio no debe ser utilizado como arma ni como instrumento de presión”, afirmó la portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, durante una rueda de prensa.
Las declaraciones se produjeron después de que Trump calificara a España como un aliado “terrible” y amenazara con cortar las relaciones comerciales e incluso imponer un embargo, tras la negativa del gobierno español a autorizar el uso de las bases de Rota y Morón para operaciones vinculadas a la ofensiva contra Irán.
El caso España y el temor a represalias económicas
La reacción de China refleja una preocupación creciente entre varios países por la posibilidad de que las sanciones comerciales se utilicen como herramienta de alineamiento geopolítico.
El gobierno de Pedro Sánchez respondió que España cumple con sus compromisos dentro de la OTAN, aunque remarcó que cualquier revisión de las relaciones bilaterales con Estados Unidos debe respetar el derecho internacional y los acuerdos comerciales vigentes entre Washington y la Unión Europea.
La Comisión Europea, por su parte, señaló que espera que Estados Unidos respete sus compromisos comerciales y aseguró que el bloque protegerá los intereses económicos europeos.
La combinación de tensión militar en Oriente Medio, volatilidad energética y amenazas comerciales abre un nuevo foco de incertidumbre para la economía global.
Los mercados temen que el conflicto no solo afecte el suministro de petróleo, sino que también derive en una escalada de tensiones comerciales entre potencias, lo que podría alterar las cadenas de suministro y el comercio internacional en un momento en que la economía mundial aún enfrenta una recuperación frágil.