Por revistaeyn.com - Agencias
La escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán comienza a trasladarse con rapidez al frente económico.
Buques comerciales que transitan el estrecho de Ormuz han recibido transmisiones VHF atribuidas a la Guardia Revolucionaria iraní advirtiendo que “ningún barco puede pasar”, según confirmó a Reuters un funcionario de la misión naval europea Aspides.
Aunque Teherán no ha emitido una orden oficial de cierre, el mensaje es suficiente para que el mercado active protocolos de riesgo: aseguradoras cancelan coberturas, las primas de guerra se disparan y navieras reconsideran rutas en uno de los corredores energéticos más estratégicos del planeta.
Por el estrecho de Ormuz circula aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, conectando a productores clave del Golfo —Arabia Saudí, Irán, Irak y Emiratos Árabes Unidos— con los mercados globales.
El impacto de estos hechos ya comenzaron a reflejarse en las principales plazas petroleras.
Concretamente: los precios empiezan a reflejar una prima de riesgo geopolítico con el barril de Brent cotizando a alrededor de US$72-73 (niveles máximos de siete meses), y el West Texas Intermediate (WTI) opera cerca de US$66-67 por barril, impulsado por la incertidumbre sobre suministros y tránsito en Ormuz.
Cierre formal vs. cierre de facto
Para el sector empresarial, la distinción clave no es jurídica sino operativa. Un “cierre formal” implicaría una declaración oficial y una interdicción sostenida. Sin embargo, el mercado ya reacciona ante un posible cierre de facto, caracterizado por:
• Advertencias por radio y hostigamiento marítimo.
• Aumento del riesgo de incautaciones o ataques.
• Cancelación de pólizas.
• Desvío voluntario de buques por parte de armadores.
Ese escenario intermedio es suficiente para tensionar precios y cadenas logísticas.
Seguros: el primer termómetro del riesgo
El movimiento más inmediato proviene del mercado asegurador. Según el Financial Times, citado por fuentes del sector, las primas de riesgo de guerra para buques que cruzan el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz podrían aumentar hasta un 50 %. Algunas aseguradoras ya enviaron notificaciones de cancelación antes de la reapertura de los mercados el lunes.
Hasta ahora, el costo de cobertura rondaba el 0,25 % del valor de reposición del buque. Con el ajuste proyectado, el impacto directo en costos logísticos podría trasladarse a fletes marítimos, costos energéticos y precios finales de importaciones estratégicas.
El mercado asegurador suele actuar como indicador adelantado: cuando las pólizas se encarecen o se retiran, el riesgo es considerado operacionalmente significativo.
Petróleo: volatilidad antes que escasez
Un bloqueo sostenido del estrecho tendría efectos inmediatos sobre el precio del crudo. Sin embargo, incluso sin una interrupción total, el solo riesgo de restricción ya introduce:
• Prima geopolítica en el Brent.
• Mayor volatilidad en futuros energéticos.
• Revisión al alza de previsiones de inflación energética en Europa y Asia.
El impacto dependerá de tres variables críticas:
1. Duración de la disrupción.
2. Capacidad de desvío por rutas alternativas (oleoductos saudíes y emiratíes).
3. Respuesta coordinada de productores y reservas estratégicas.
Análisis E&N con información de Reuters/ Financial Times / EuropaPress. Información en desarrollo