Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
El negocio de los seguros en Panamá se perfila para mantener un desempeño favorable durante 2026, con indicadores sólidos de crecimiento, eficiencia operativa y resultados técnicos estables, de acuerdo con el más reciente análisis de Moody’s Local.
La calificadora considera que, aunque el sector ya ocupa una posición relevante en Centroamérica y el Caribe, aún existe un amplio margen para expandir su nivel de penetración dentro de la economía panameña.
Desde finales de 2024, la actividad aseguradora ha avanzado a un ritmo superior al del producto interno bruto del país, una tendencia que la agencia estima continuará en el corto plazo. Este comportamiento estaría respaldado por la demanda constante de seguros de vida, salud y accidentes personales, así como por un mayor dinamismo en los ramos de daños y fianzas, impulsado por importantes proyectos de inversión en infraestructura. Entre ellos destacan obras como la ampliación de corredores viales costeros, el desarrollo de un gaseoducto y la expansión de sistemas de transporte masivo, como el metro y el ferrocarril.
Pese a estos avances, Moody’s subraya que la penetración del seguro en Panamá sigue siendo moderada. Al cierre de 2025, las primas representaron alrededor del 2.3 % del PIB, una cifra inferior tanto al 2.7 % observado al final de la década pasada como al promedio regional latinoamericano, cercano al 3 %. Esta brecha evidencia oportunidades para ampliar la cobertura, especialmente mediante la llegada a nuevos segmentos de la población y el desarrollo de productos no tradicionales.
En términos de tamaño, las primas directas del sector alcanzaron los US$2,100 millones a diciembre de 2025, un volumen comparable al de mercados como República Dominicana y Costa Rica.
Panamá aporta cerca del 20 % de las primas de la región, superando a países como Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, aun cuando el número de aseguradoras ha disminuido en la última década, pasando de 28 en 2015 a 22 en 2025. Esta reducción responde tanto a salidas de grupos internacionales como a procesos de consolidación local.
El mercado continúa altamente concentrado. Las cinco principales compañías controlan cerca del 68 % de las primas, apoyadas en grupos con amplia trayectoria local, regional e internacional. Predominan los conglomerados con enfoque asegurador, cuya participación supera a la de entidades vinculadas principalmente al sector bancario.
En cuanto a la mezcla de negocios, los seguros de personas lideran el portafolio con más de la mitad de las primas, impulsados por el crecimiento de los seguros de vida individual y, sobre todo, por los productos de salud y accidentes. Estos últimos se han visto favorecidos por una mayor conciencia de protección tras la pandemia y por la expansión de canales digitales y productos masivos de menor costo.
Los seguros tradicionales, como incendio y automóviles, también continúan aportando de forma relevante.
Finalmente, Moody’s prevé que la rentabilidad del sector se mantenga sustentada en un desempeño técnico sólido. Una siniestralidad controlada, avances en automatización y eficiencia operativa, junto con una adecuada cobertura de reaseguros, permitirían a las aseguradoras enfrentar riesgos clave y sostener indicadores financieros saludables en los próximos años.