Por: EFE
La docencia es una de las profesiones con menor exposición al avance de la inteligencia artificial (IA), sin embargo la OCDE avisa de que su amenaza obligará a una transformación del sistema educativo, para poner el foco cada vez más en las destrezas humanas, donde la IA aún no ha llegado.
Según un informe realizado por el centro de análisis Funcas y basado en dos estudios de la OCDE sobre las competencias básicas de los adultos y la exposición que tienen a perder sus trabajos frente al avance de la IA, la situación será "crítica" para los empleados de la administración, producción, hostelería o ventas, donde precisamente se concentra una gran parte de población con menor formación.
Por caso, en Europa, uno de cada tres adultos en España carece de competencias básicas en lectura y matemáticas, situándose por debajo del promedio de la OCDE -según datos de la evaluación internacional PIAAC 2023- aunque una formación de intensidad moderada y enmarcada en el puesto de trabajo puede devolver a una gran parte de esos adultos a un nivel superior antes de que la IA transforme sus ocupaciones.
El director del área de Educación de Funcas, Ismael Sanz, y profesor de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) señala a EFE que se debe priorizar la formación en capacidades sociales y resolución de problemas, áreas donde el juicio humano sigue siendo superior a la tecnología actual.
De hecho las profesiones relacionadas con la educación y las bibliotecas presentan un índice de capacidades muy alto frente a la tecnología.
"La IA es un elemento de ayuda en la docencia, pero no va a desplazar a los docentes, por la interrelación social que conlleva. Está demostrado que los cursos ‘online’ con IA tienen una tasa de abandono elevada y el aprendizaje es un 17% menor de la desviación estándar", señala Sanz al tiempo que recuerda que la educación en el aula es un sistema estructurado, que además busca una titulación y competencias acreditadas.
Transformar los objetivos
No obstante, la IA obligará al sistema educativo a "transformar los objetivos de aprendizaje", señala el informe.
Recuerda que la IA actual es muy competente en tareas repetitivas, en el procesamiento del lenguaje y en la memoria, por lo que la educación debe redirigir su enfoque hacia las destrezas exclusivamente humanas.
"La IA puede ser un complemento en las clases, para personalizar las correcciones o dar una enseñanza más individualizada pero los docentes son insustituibles. Y como dato desde 2022 han seguido aumentando", recalca Sanz a EFE.
Los grupos profesionales con mayor riesgo ante el avance de la IA son: empleados contables, administrativos y de oficina, donde la IA ya domina los requisitos del puesto. También operadores de producción industrial y maquinaria presentan un alto nivel de exposición, al igual que los trabajadores de la preparación de alimentos, servicios de restauración y vendedores comerciales.
Pero los expertos avisan: si la IA lograra avanzar un solo nivel más en sus capacidades cognitivas (razonamiento, uso del lenguaje y aplicación de conocimientos), el riesgo alto se extendería a profesiones como informática, matemáticas, negocios, finanzas, ciencia, arquitectura e ingeniería.