Por Agencia EFE
La industria global de bebidas acelera su apuesta por productos no carbonatados y funcionales, como jugos, lácteos, tés o bebidas con electrolitos, en un proceso en el que centros de innovación en América Latina se posicionan como referentes al desarrollar nuevas categorías bajo modelos de trabajo de enfoque "humano y colaborativo".
En esa estrategia se inscribe Coca-Cola, que opera en Ciudad de México uno de sus cinco centros mundiales de innovación hace más de 10 años, desde donde desarrolla para la región y otros mercados nuevas recetas, categorías y envases con foco en bebidas no carbonatadas y sostenibilidad.
"Desde aquí impulsamos nuevas categorías (desde bebidas carbonatadas hasta lácteos, jugos y tés), nuevas recetas y propuestas que amplían nuestro portafolio y nos permiten estar presentes en más ocasiones de consumo, acompañando distintos estilos de vida", explicó el presidente de Coca-Cola América Latina, Bruno Pietracci.
El directivo destacó que la innovación forma parte del ADN de Coca-Cola y constituye una ventaja para la compañía, especialmente en entornos dinámicos y competitivos. Con un enfoque centrado en el consumidor, la empresa evoluciona de forma ágil y continua para anticiparse y responder a los gustos y preferencias, reforzando su posicionamiento como una compañía total de bebidas.
Uno de los pilares del Centro de Innovación es la escucha activa del consumidor, a través de distintos análisis aplicados en países de la región para identificar patrones, entender qué buscan las personas y detectar oportunidades.
Además, el centro funciona como un hub de sostenibilidad, con el desarrollo de botellas hechas con materiales 100 % reciclados, envases más ligeros y soluciones reutilizables que contribuyen a las metas globales de la compañía.
Portafolio e innovaciones
El centro de innovación ha enfocado su desarrollo en la categoría de bebidas no carbonatadas (stills), que incluye jugos, leches, cafés, tés y bebidas vegetales, como parte de una estrategia para ampliar la oferta y atender distintos estilos de vida y momentos de consumo.
En la región, el portafolio supera las 500 recetas e incorpora marcas con fuerte arraigo local, lo que refleja la adaptación a preferencias culturales diversas y la búsqueda de posicionamiento en múltiples segmentos del mercado.
Entre las innovaciones desarrolladas figuran bebidas con electrolitos con proyección global, así como nuevas combinaciones de sabores, categorías y reformulaciones de productos ya existentes, en línea con la diversificación de la industria.
Desde la compañía explican que, la innovación se construye desde un enfoque "humano y colaborativo", reflejado en una cultura de trabajo diversa, intergeneracional y multicultural. Allí integran talento de distintos países de la región y promueven la participación de mujeres en áreas ATEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), así como la colaboración con universidades, startups y expertos.
"Cuando hablamos de tecnología con propósito, nos referimos a usar herramientas como la inteligencia artificial para tomar mejores decisiones, no para reemplazar el criterio humano. La tecnología nos permite ir más rápido y más lejos, pero la innovación es de las personas", explican.