Por: EFE
El grupo resultante de la operación, que ambas firmas están negociando, quedaría por detrás de los gigantes L’Oréal, con un valor de 186.000 millones de euros, y cerca de Galderma, valorada en unos 37.000 millones de euros.
Estée Lauder es una firma centrada en el cuidado de la piel (49 % de las ventas) y el maquillaje (29 %), mientras que Puig está especializada en fragancias (72 %), por lo que la combinación de ambas crearía un portafolio más equilibrado, en el que el segmento de cuidado de la piel representaría un 38 % de las ventas, los perfumes un 34 % y el maquillaje un 26 %, según las estimaciones del banco de inversión Jefferies.
La entidad sostiene que la operación es "financieramente atractiva sobre el papel" y elevaría en torno a un 15 % el beneficio por acción de la compañía estadounidense -sin contar sinergias-, inmersa en un proceso de reestructuración y con pérdidas en el año fiscal 2025.
La combinación de ambos negocios en una única firma, con unos ingresos de más de 17.000 millones de euros, permitiría a Estée Lauder contar con un mayor portfolio de fragancias y diversificar sus mercados hacia Europa y Latinoamérica, mientras que Puig tendría la "oportunidad de formar parte de un grupo de belleza mayor y más equilibrado", según el análisis de JP Morgan.
Pérdida de control familiar
Puig, una empresa familiar fundada en Barcelona en 1914, salió a bolsa en mayo de 2024 con sus acciones a un precio de 24,50 euros, una cotización que ha caído desde entonces hasta unos 18 euros por título.
Sus acciones se han revalorizaban un 15 % este martes, tras anunciar anoche las negociaciones con Estée Lauder, mientras que las de la firma estadounidense cayeron más de un 7 % tras conocerse los contactos.
Jefferies estima que la eventual operación se llevaría a cabo con una prima del 30 % sobre las acciones de Puig y que la familia fundadora de la empresa mantendría cerca del 14 % del capital del grupo resultante de la fusión.
"Nos sorprende que la familia Puig vaya a renunciar a la independencia y al control mayoritario", especialmente "dada su reciente salida al mercado", señala por su parte JP Morgan.
El banco ve asimismo "llamativo" el hecho de que las negociaciones salgan a la luz una semana después de que Marc Puig se apartara como consejero delegado para dejar paso a un externo a la familia, José Manuel Albesa. JP Morgan anticipa que las acciones de Puig subirán "con fuerza" tras el anuncio de las negociaciones y continuarán cotizando previsiblemente "con una cierta prima". Al mismo tiempo advierte de que "podrían emerger potenciales intereses por parte de otros actores de la industria".