Por revistaeyn.com
Buscar empleo ya no consiste únicamente en actualizar el currículum y enviarlo a distintas empresas. En un mercado laboral cada vez más digital, la manera en que un profesional se presenta, comparte conocimientos y construye relaciones también puede influir en las oportunidades que recibe.
De acuerdo con ManpowerGroup, los reclutadores prestan cada vez mayor atención a la presencia digital de los candidatos. Perfiles profesionales, publicaciones, proyectos, certificaciones, recomendaciones y la participación en comunidades relacionadas con una profesión pueden ofrecer información adicional sobre las capacidades y experiencia de una persona.
La marca personal, sin embargo, no implica convertirse en influencer ni publicar contenido diariamente. "Se trata de gestionar de manera consciente la percepción que otros tienen sobre el desempeño profesional. La experiencia, los conocimientos, las habilidades, los valores y la forma de comunicarse forman parte de esa identidad, tanto dentro como fuera de internet", señala ManpowerGroup.
Incluso quienes consideran que no tienen una marca personal están construyéndola. Cada comentario en una red profesional, recomendación recibida, proyecto desarrollado o interacción con colegas contribuye a formar una imagen sobre sus capacidades.
La empleabilidad se construye
Esta realidad también modifica la manera de buscar trabajo. Las oportunidades pueden surgir no solo mediante vacantes publicadas, sino a través de contactos profesionales, recomendaciones o personas que ya conocen el trabajo de un candidato.
Por ello, ManpowerGroup apunta que aumentar la visibilidad profesional puede ser determinante. Participar en eventos del sector, colaborar en proyectos, compartir aprendizajes, actualizar los perfiles profesionales o publicar reflexiones relacionadas con la actividad son acciones que permiten mostrar conocimientos y experiencia.
LinkedIn, por ejemplo, suele ser uno de los espacios consultados por los reclutadores. "Contar con un perfil completo, una fotografía profesional, una descripción clara de la trayectoria, certificaciones, habilidades y logros concretos puede facilitar que una empresa identifique rápidamente el valor que puede aportar un candidato", agrega.
Las evidencias también tienen un peso importante. En áreas como tecnología, diseño o comunicación, un portafolio puede complementar e incluso adquirir una relevancia similar a la del currículum. En otras profesiones, las certificaciones, cursos, publicaciones, presentaciones o participaciones como expositor pueden demostrar especialización y compromiso con el aprendizaje continuo.
"Una marca personal sólida requiere consistencia entre lo que una persona comunica en internet y la manera en que actúa en su entorno laboral. Cumplir compromisos, colaborar con otros y establecer relaciones basadas en confianza y respeto también forman parte de la reputación profesional", indica ManpowerGroup.
En un mercado donde las habilidades evolucionan rápidamente, mostrar disposición para aprender y actualizar conocimientos puede transmitir a las empresas una señal positiva.
Por eso, la marca personal no debería comenzar cuando surge la necesidad de cambiar de empleo. Es un proceso que se construye con el tiempo, a través de experiencias, relaciones y aprendizajes.