Por revistaeyn.com
La nueva Ley de Energía Eléctrica de Honduras abre una etapa de reestructuración del sistema energético, con el objetivo de fortalecer a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), atraer inversión privada y establecer condiciones para una mayor competencia en el mercado.
El presidente de Honduras, Nasry Asfura, sancionó la normativa, que plantea una reorganización de las principales actividades del sector mediante la creación de tres empresas encargadas de administrar por separado la generación, transmisión y distribución de electricidad.
La separación de estas funciones busca ordenar la operación del sistema, contribuir a reducir las pérdidas de la ENEE y mejorar las condiciones para la prestación del servicio. Al mismo tiempo, la reforma pretende establecer reglas más claras para los participantes del mercado y generar un entorno que facilite nuevas inversiones.
Durante el acto de sanción, Asfura señaló que la legislación representa un paso dentro del proceso de recuperación y fortalecimiento de la empresa estatal de electricidad.
Uno de los componentes de mayor impacto para los consumidores está relacionado con las tarifas. La Ley de Justicia Energética establece que durante los primeros seis meses de vigencia de la normativa no podrá incrementarse la tarifa aplicada por la ENEE. El mecanismo, establecido en el artículo 1, contempla que el precio sí podría disminuir si las condiciones del sistema lo permiten.
Mientras se implementan los cambios, las autoridades ya comenzaron a preparar la estructura institucional encargada de conducir el proceso. El secretario de Estado en el Despacho de la Presidencia, Juan Carlos García, informó que fue conformado el Comité de Conducción y que ya existe una hoja de ruta para ejecutar la reforma.
De acuerdo con el artículo 11, el comité será presidido por la Presidencia de la República, a través del ministro de la Presidencia, y contará con representantes de entidades como la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), la Secretaría de Energía (SEN), la ENEE y la Secretaría de Finanzas (SEFIN).
García explicó que el comité comenzó a trabajar incluso antes de la sanción de la ley, con el propósito de acelerar su implementación. También destacó que ya se dispone de un equipo profesional para desarrollar el componente técnico y que el proceso cuenta con acompañamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros organismos especializados.
La nueva legislación también abre espacio para desarrollar licitaciones de energía de corto y largo plazo, además de mecanismos para incorporar generación solar en los sectores residencial, comercial e industrial.
Las autoridades de Honduras esperan que estas herramientas permitan ampliar la oferta, reducir presiones sobre los costos de generación y crear mejores condiciones para la inversión. Con ello, la reforma energética busca combinar la transformación institucional de la ENEE con medidas de protección tarifaria para los usuarios durante la primera etapa de aplicación de la nueva normativa.