Por E&N Brand Lab para Ternova
El liderazgo empresarial asume un papel clave: marcar pautas de conducta y probar que el crecimiento puede ir de la mano con la integridad, ideal que impulsa Rodrigo Tona, CEO de Grupo Ternova, considerado como uno de empresarios de alta confianza.
El empresario, inversionista y académico salvadoreño, trabaja convencido de que el respeto no se declara sino que se gana siendo consistente en todas sus acciones. Esta coherencia es evidente a lo interno del grupo, ya que ha sido institucionalizada a través de su Academia de Líderes, Código de Ética, y programas de desarrollo interno que se basan en el modelo Business to Human.
Por ejemplo, Tona prioriza el tiempo para estar con los equipos de planta y escucharlos. “Cuando la gente siente que su líder está presente y que lo que dice fuera coincide con lo que hace adentro, la cultura cambia”, valora. Esta visión, se refleja en los indicadores de clima organizacional de Grupo Ternova, los cuales se mejoran y se superan cada año.
A lo externo, las relaciones a largo plazo que ha logrado la empresa con grandes empresas internacionales, son resultado de la consistencia técnica, la transparencia en las dificultades y la capacidad de co-crear soluciones.
Por ejemplo, el reconocimiento como Proveedor de Excelencia Walmart Centroamérica 2026 en las categorías EDLP/EDLC, Sostenibilidad y Marcas Estratégicas; así como la alianza de más de 20 años con Hanes Brands Inc.
Compromiso social
Para el ejecutivo también es clave la confianza social, que para él inicia en casa. En este sentido, los valores que guían sus decisiones como empresario son los mismos que cultiva como padre y como esposo. “La familia es la primera comunidad en la que se practica la confianza, y lo que se aprende ahí es lo que después se lleva a la empresa y a la sociedad”, valora.
Esta visión ha llevado al Director Ejecutivo de Ternova a apoyar causas sociales como Arte Conciencia, una iniciativa que a través del arte, recauda fondos para mujeres que padecen cáncer. “Mi hermana falleció a causa de esta enfermedad. Esa pérdida me enseñó que el compromiso con las personas no puede quedarse solo en el ámbito empresarial; tiene que traducirse en acciones concretas hacia quienes más lo necesitan”, refiere.
Además, desde el liderazgo de Tona, la corporación con 55 años de trayectoria y presencia en 39 países y 4 continentes, construye confianza al ser parte de la solución a problemas reales de las comunidades en las que opera. En el tema ambiental, en 2025, la planta procesó más de 14.000 toneladas de material reciclado. Además, con Recicla 503 —su iniciativa de economía circular con puntos de acopio en El Salvador, Guatemala, Honduras y Costa Rica— Ternova ha involucrado directamente a más de un millón de personas en procesos de economía circular. De igual manera, junto a su equipo, el directivo aborda otros desafíos, como la inclusión.
En Ternova, el 32 % de las posiciones de liderazgo son ocupadas por mujeres y el 4,6 % de sus colaboradores tienen una discapacidad certificada. Estas y otras iniciativas, se reflejan en el Premio Nacional de Trabajo Decente, recibido por segundo año consecutivo, lo que confirma el compromiso del grupo con los derechos laborales. A esto se suma el reconocimiento de la Cooperación Alemana (GIZ), a través del Programa CAPAZ II, en materia de inclusión
laboral de jóvenes con discapacidad auditiva.
Resultados tangibles
Bajo el liderazgo de Rodrigo Tona, Grupo Ternova fue reconocido como Exportador del Año por COEXPORT en 2025, y es el exportador número uno del sector plástico en el Ranking de Exportadores Industriales de ASI.
En los últimos cinco años, la empresa ha invertido el equivalente a lo que se invirtió durante sus primeros 50 años de historia: más de US$100 millones en infraestructura logística clase A, a través de NNEO Smart Properties; más U$22,25 millones en expansión productiva, certificada por Invest in El Salvador.