Aunque algunos países han fortalecido sus capacidades, la región todavía enfrenta desafíos para convertir la inteligencia artificial en una herramienta de productividad, innovación y desarrollo económico.
El FMI identifica una conexión débil entre inversión extranjera y expansión exportadora en América Latina. Para Centroamérica, Panamá y República Dominicana, el análisis abre una pregunta estratégica: cómo transformar la llegada de capital en proveedores competitivos, conocimiento y empleos de mayor valor.
La actividad exportadora regional se beneficiaría de la demanda internacional de productos agrícolas y agroindustriales, además de una mayor integración de las manufacturas en las cadenas regionales y globales de valor.
SECMCA detalla que, mientras algunos países redujeron sus tasas de desocupación, la composición del empleo continúa marcada por el peso del comercio, los servicios, las actividades agropecuarias y el trabajo por cuenta propia.
Solo el 35% de los guatemaltecos considera que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno, mientras Honduras registra un 42% y Panamá un 45%. Costa Rica, con el 63%, muestra un panorama diferente. El nuevo informe de Latinobarómetro revela una región donde crecen las tensiones entre las demandas de resultados y el respaldo a las instituciones democráticas.
Las perspectivas estimadas de 2027 siguen situando a República Dominicana a la cabeza con una expansión del PIB del 4,4 %, seguido de Panamá, con el 4,1 %; El Salvador (3,9 %), Guatemala (3,8 %), Honduras (3,7 %), Costa Rica (3,5 %), Nicaragua (3,2 %), y Belice con el 2,2 %.
El Foro Económico Mundial advierte además que el crecimiento de visitantes no garantiza por sí mismo mayores beneficios para las comunidades locales, por lo que la gestión del crecimiento y la sostenibilidad adquieren mayor importancia.
Costa Rica aparece como el país mejor ubicado de la región, mientras Nicaragua registra la posición más baja entre los países centroamericanos incluidos en la clasificación elaborada por International IQ Test.
El reto para los gobiernos será preservar los avances en los balances primarios y, al mismo tiempo, sostener la inversión pública sin incrementar las presiones derivadas de la deuda y su servicio.