Por revistaeyn.com
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, anunció la suspensión temporal de cualquier plan para incrementar la exportación de electricidad hacia Costa Rica como una respuesta ante las recientes declaraciones respecto a disputas comerciales.
Recientemente, la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, anunció que impulsará "acciones internacionales" frente al "bloqueo comercial" que desde 2019 aplica Panamá a una serie de productos costarricenses, como los lácteos, carnes, banano, piña y fresa.
"Es un tema que ya superó las instancias de negociación de Comex (Ministerio de Comercio Exterior) y que he trasladado de manera directa al canciller (Manuel) Tovar para que instale los mecanismos de diplomacia internacional y de acciones internacionales", declaró Fernández, durante una gira a una zona agrícola de la provincia de Cartago (centro), sin precisar cuáles son esas acciones.
“Me sorprendieron esas declaraciones”, manifestó Mulino al ser cuestionado sobre las quejas formales emitidas desde Costa Rica, las cuales afirman que los controles de Panamá afectan su economía local.
Principio rector de la reciprocidad
Mulino recordó que su deber constitucional prioritario es proteger a los ciudadanos y productores nacionales, quienes han sufrido bloqueos de mercado sistemáticos en la frontera tica durante más de una década.
El gobernante panameño enfatizó que la soberanía y las relaciones internacionales de la República de Panamá se guiarán estrictamente bajo el principio rector de la reciprocidad. Con esto, dejó claro que cualquier apertura de mercado o beneficio binacional estará estrictamente condicionado al trato equitativo que reciban los bienes panameños en el exterior.
“Sé que están solicitando mayor acceso de energía panameña para ser vendida a Costa Rica producto de sus propias necesidades... Ya le pedí al ministro Moltó que le manifestara a las autoridades ticas que por lo pronto no hay venta de energía a Costa Rica. Así de sencillo”, expresó.
Haciendo alusión a antecedentes recientes, Mulino reveló que el expresidente costarricense, Rodrigo Chaves, le solicitó personalmente el año pasado no apelar un fallo adverso ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
“Es imposible. Yo tengo que proteger a nuestro sector”, replicó firmemente el mandatario panameño, sustentando que, si bien Panamá procedió con la apelación legal correspondiente, siempre se mantuvo la disposición formal de negociar de mutuo acuerdo; una voluntad que jamás encontró un eco amplio del lado costarricense.
Costa Rica y Panamá mantienen una disputa por las restricciones que impuso este último país en 2019 y 2020 a la importación de productos agropecuarios costarricenses como banano, plátano, carne de res, de pollo, de cerdo, fresas, lácteos y piña.
En 2024, un grupo arbitral de la Organización Mundial del Comercio (OMC) le dio la razón a Costa Rica en el litigio con Panamá, por lo que este último presentó una apelación en enero de 2025.
Con información de La Estrella de Panamá