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ANÁLISIS. Arde Minneapolis en medio de una tormenta de nieve ¿Se acabó el sueño americano?

Muertes durante operativos migratorios, protestas masivas y un choque cada vez más tenso entre gobiernos estatales y la Casa Blanca. Estados Unidos enfrenta una pregunta incómoda: ¿qué país emerge cuando la inmigración deja de ser un problema de frontera y se convierte en un conflicto interno?

2026-01-27

Por Norma Lezcano – revistaeyn.com

Lo que comenzó como una protesta local en Minneapolis, con temperaturas bajo cero, tras la muerte de civiles a manos de agentes migratorios se está convirtiendo en una de las mayores tensiones sociales y políticas dentro de Estados Unidos en años recientes.

¿Cuáles son los emergentes que escalaron este escenario y cuáles son los factores subyacentes que están marcando una tendencia?

TODAS LAS CLAVES

Eventos que agravaron la crisis

La tensión social y política escaló de modo dramático a lo largo del fin de semana tras el asesinato de Alex Jeffrey Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, muerto por agentes federales durante una protesta en Minneapolis. Videos difundidos por testigos contradicen la versión oficial que alegaba una amenaza con arma, mostrando a Pretti desarmado, intentando ayudar a una manifestante antes de ser abatido por múltiples disparos de la patrulla fronteriza estadounidense.

El incidente, ocurrido el 24 de enero, siguió al asesinato de Renée Good, una mujer de 37 años, en manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el 7 de enero, durante la misma operación federal.

Estas dos muertes son eslabones de una tendencia de incremento de acciones violentas del ICE que produjeron otras cuatro muertes en 2025:

-Suburbios de Chicago (Franklin Park), 12 de septiembre de 2025. El ICE mató a tiros a Silverio Villegas González, de 38 años, durante una parada de tráfico.

-Condado de Ventura, California (Camarillo), 10 al 12 de julio de 2025. Jaime Alanis, de 57 años, trabajador agrícola, murió tras caer del techo de un invernadero durante una redada en Glass House Farms.

-Monrovia, California, 14 de agosto de 2025. Roberto Carlos Montoya Valdez, de 52 años, guatemalteco, huyó durante una operación del ICE cerca de una tienda Home Depot y murió al ser atropellado por un SUV cuando cruzaba una autopista.

-Norfolk, Virginia, 23 de octubre de 2025. Josué Castro Rivera, de 24 años, hondureño, murió al ser atropellado por una camioneta en la Interestatal 264 mientras huía a pie tras una detención de tráfico iniciada por oficiales del ICE.

Demandas y radicalización de la Casa Blanca

Según la portavoz de la Casa Blanca, las autoridades de Minnesota deben “entregar a los inmigrantes indocumentados con antecedentes penales ya presos o con órdenes de detención activas, a las fuerzas federales para su deportación inmediata". Además, las fuerzas del orden estatal y locales deben entregar también a los indocumentados arrestados por la policía local.

Para reafirmar su estrategia, el presidente Donald Trump anunció este lunes que enviará a Minneapolis a Tom Homan —su autodenominado “zar de la frontera”— para gestionar la crisis directamente desde la Casa Blanca. Homan, ex-director interino de ICE, es una figura polémica por su estilo agresivo y su cercanía a la estrategia de “mano dura” de Trump en materia migratoria. El presidente lo describió como “duro pero justo”.

Demócratas cierran filas tras el gobernado Walz

Tras el asesinado de Pretti, el gobernador de Minnesota Tim Walz aseguró que no confía en el Gobierno federal de EE.UU. para liderar la investigación. "El estado debe tener la última palabra; como le dije a la Casa Blanca sin rodeos: no se puede confiar en que el Gobierno federal lidere esta investigación, el estado se encargará de ello, punto", afirmó Walz en una conferencia de prensa. Trump retrucó en su red social, Truth Social, que Walz y el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, están "incitando a la insurrección”.

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Los demócratas salieron a acuerpar la posición de Walz: el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, anunció que su bancada bloqueará la aprobación de fondos adicionales para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), organismo responsable de ICE y de la seguridad fronteriza. Esta negativa a financiar más recursos federales es un gesto explícito de rechazo que, según analistas, podría desencadenar un enfrentamiento institucional e incluso un cierre parcial del gobierno si no se llega a acuerdos.

Narrativas que comienzan a colisionar

La estrategia comunicacional de la Casa Blanca ha sido clara: presentar la protesta en Minneapolis no como una reacción legítima de ciudadanos, sino como un síntoma de caos causado por fraude, “ciudades santuario” y políticas migratorias laxas. Este discurso de “fraude masivo” —aunque sin evidencia verificable de la magnitud declarada por la Administración Trump— cumple un rol político interno al reforzar la imagen de un enemigo interno y justificar la mano dura federal en un tema que ha polarizado profundamente al electorado.

Frene a ello, y luego de un largo periodo sin manifestarse, el matrimonio Barack y Michelle Obama se pronunciaron en un comunicado advirtiendo que “los valores en EEUU están bajo ataque”. Los Obama fueron más allá y enfatizaron que "cada estadounidense debería apoyar e inspirarse en la ola de protestas pacíficas en Mineápolis y otras partes del país”. Según dijeron: “Son un recordatorio oportuno de que, en última instancia, depende de cada uno de nosotros, como ciudadanos, denunciar la injusticia, proteger nuestras libertades básicas y exigir responsabilidades a nuestro gobierno".

¿Hay un fin del “sueño americano” para los propios estadounidenses?

La antinomia que reflejan hoy las narrativas de la Casa Blanca versus las que lideran figuras de prestigio como el matrimonio Obama reflejan una puesta en crisis del concepto de “sueño americano”, pero ya no para los inmigrantes sino para los propios estadounidenses. ¿Qué valores los representa y los cohesiona en este presente?

El economista Paul Krugman llegó a reconocer: “Si estuviéramos ante un país extranjero con el nivel de disfunción política de mi país, tal vez consideraríamos que está al borde de convertirse en un Estado cuyo gobierno ya no es capaz de ejercer un control efectivo”.

Desde la trinchera de la cosmovisión trumpista, el analista Christopher Caldwell, argumenta que Estados Unidos sufre “una crisis de cohesión de valores con una grieta cultural insalvable”. En su análisis, Caldwell habla de “bloques opuestos que se rigen por interpretaciones constitucionales distintas”.

Eso de llevar la antinomia a puntos “insalvables” refleja en el fondo raíces más profundas, como la que describe la politóloga Lilliana Mason, quien sostiene que la política en EE. UU. dejó de ser solo ideología y se volvió una identidad social total (“una mega-identidad”): partido político alineado con raza, religión, geografía, estilo de vida. Según su interpretación, eso aumenta la hostilidad emocional al otro aunque haya acuerdos parciales en políticas. En una reciente entrevista, el periodista Jon Lee Anderson, reconoció que “no puede descartarse una deriva de conflicto interno si continúan la radicalización, la desinformación y la demonización del adversario”.

Cómo muchos de los conflictos que se observan en el presente en diferentes puntos del globo, el quiebre de la cohesión social en EE.UU. seguramente es multicausal y es resultado de un proceso progresivo donde coadyuvan factores acoplados: choque de valores, identidades partidarias totalizadas, desigualdades, instituciones trabadas e ineficientes (probablemente cooptadas por corrupción); la migración como “tema tótem” y la erosión en la confianza en los órganos de gobierno.

Minneapolis es hoy el espejo incómodo donde Estados Unidos se mira y no siempre se reconoce. Bajo la nieve, afloran preguntas que trascienden a un presidente, a una elección o a una coyuntura migratoria específica. ¿Puede una sociedad sostenerse cuando sus desacuerdos dejan de ser políticos y pasan a ser morales? ¿Es posible reconstruir una idea compartida de nación cuando cada bando cree defender valores fundacionales irreconciliables con los del otro?

La historia estadounidense ha atravesado crisis profundas —desde la Guerra Civil hasta los años sesenta— y ha logrado, con costos enormes, redefinir su contrato social. La incógnita hoy no es solo si volverá a hacerlo, sino qué actores, qué relatos y qué liderazgos serán capaces de articular una mirada común en una era de identidades absolutas, desconfianza institucional y conflicto permanente. En Minneapolis parece estar escribiéndose una de las páginas decisivas.

ANÁLISIS. Arde Minneapolis en medio de una tormenta de nieve ¿Se acabó el sueño americano?
Norma Lezcano
Norma Lezcano
Editora adjunta

Periodista especializada en economía y negocios. Consultora experta en Comunicación y Gestión del Cambio en Entornos Digitales. Lideró equipos en medios gráficos de Argentina y Centroamérica. Se desempeñó como investigadora para medios de México. A lo largo de su carrera, trabajó en La Voz del Interior y Perfil Córdoba (Argentina); Expansión, CNNExpansión y BizNews (México), entre otros. También ha sido docente universitaria en temas de Gestión de Contenidos Digitales. Su formación incluye becas y especializaciones en instituciones como el Tecnológico de Monterrey, la Universidad de Columbia y la Fundación Reuters.

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