Por revistaeyn.com
La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, inauguró las remodeladas instalaciones de la Delegación Terrestre El Amatillo, en la frontera entre Honduras y El Salvador, como parte de las últimas obras de su mandato.
El punto fronterizo pasa de 9 a 34 ventanillas, lo que permite atender a un mayor número de viajeros y reducir las filas en temporadas de alta demanda.
En los "últimos cuatro años se ha recuperado la dignidad que se había perdido en Honduras tras gobiernos anteriores", indicó Castro, quien también recorrió las instalaciones.
La modernización, aseguran las autoridades busca mejorar la atención a viajeros nacionales y extranjeros, garantizando un servicio más ágil, seguro y eficiente.
Una innovación es el uso de tabletas móviles de control migratorio, que agilizarán trámites en autobuses internacionales y facilitarán la atención a adultos mayores y personas con discapacidad.
La inversión fue de alrededor de 25 millones de lempiras.
Las mejoras incluyen salas de espera adecuadas, baños modernos, áreas de descanso, planta eléctrica y acceso a agua potable en el punto fronterizo.