Por Agencia EFE
El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) se disparó un 8,51 % y cerró en US$81,01 el barril, su precio más alto desde julio de 2024 y su mayor salto en un día desde 2020.
Al cierre de la sesión, los contratos de futuros del WTI para entrega en abril sumaron US$6,35 con respecto al cierre anterior.
Esta subida se produce ante la amenaza de que la creciente guerra de Estados Unidos e Israel con Irán desatara convulsiones en la economía mundial.
Desde el pasado viernes 27 de febrero, un día antes que empezara el conflicto, el barril estaba a US$67,02, lo que implica una subida desde entonces de casi 21 %.
En los mercados preocupa sobre todo la situación en el estrecho de Ormuz, el único paso marítimo que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico, por donde circula el 20 % del crudo mundial.
El cierre de facto del Estrecho de Ormuz ha dejado atrapados a miles de barcos en el golfo Pérsico, obligando a los productores del Golfo a recortar drásticamente la producción y a las refinerías asiáticas a buscar suministros alternativos.
Los inversores consultados por The Wall Street Journal afirman que los mercados podrían seguir inestables hasta que los petroleros puedan volver a transitar con seguridad por el estrecho de Ormuz, liberando casi una quinta parte del suministro diario de petróleo y gas natural licuado.
Por otra parte, Israel lanzó la duodécima oleada de ataques contra Irán, que se centraron sobre todo en objetivos militares -sedes militares, de la Guardia Revolucionaria y almacenes de armas, según el Ejército israelí- de Teherán.
La portavoz del gobierno iraní, Fatemeh Mohajerani, aseguró que Israel y Estados Unidos siguen atacando objetivos civiles como escuelas, universidades y centros médicos.
Las cifras continúan siendo provisionales debido a las restricciones de acceso, la interrupción casi total de Internet y las dificultades para la verificación independiente sobre el terreno.