Por revistaeyn.com
Costa Rica debe atender importantes desafíos estructurales para sostener su crecimiento económico y mejorar las oportunidades para la población, así lo concluyeron los participantes del webinar “5 años de la adhesión de Costa Rica a la OCDE: avances y desafíos”, organizado por el Observatorio sobre OCDE y Políticas Públicas de LEAD University y el Consejo de Promoción de la Competitividad (CPC).
Los expertos nacionales e internacionales coinciden en que el país ha logrado avances significativos en estabilidad económica, competitividad y fortalecimiento institucional, pero enfrenta importantes retos en educación, productividad y empleo que determinarán su capacidad para alcanzar mayores niveles de desarrollo y bienestar.
Alberto González, jefe para México y Costa Rica del Departamento de Economía de la OCDE, destacó que la adhesión al organismo ha contribuido a impulsar reformas que fortalecieron áreas clave de la economía costarricense.
“El país ha mostrado una evolución positiva en sectores estratégicos como los dispositivos médicos y los servicios empresariales, actividades que hoy representan una parte importante de la competitividad costarricense en el ámbito internacional”, señaló.
Más allá de los beneficios económicos y las reformas internas, el webinar destacó que Costa Rica ha logrado consolidar una participación activa dentro de la organización.
La actual Ministra de Comercio Exterior, Indiana Trejos, señaló que el país participa en más del 80% de los más de 300 comités y grupos de trabajo de la organización, convirtiéndose en un actor cada vez más relevante en la definición de políticas públicas y buenas prácticas internacionales.
AVANCES Y RETOS DE COSTA RICA, TRAS ADHERIRSE A LA OCDE
Entre los principales avances mencionó la reducción del déficit fiscal mediante reformas estructurales, la implementación de la regla fiscal para contener el crecimiento de la deuda pública y una mayor independencia del Banco Central, factores que han favorecido la estabilidad macroeconómica y el control de la inflación.
Asimismo, resaltó el sólido desempeño exportador del país, que ha logrado aumentar su participación en mercados internacionales y diversificar su oferta hacia bienes y servicios de mayor valor agregado.
Pese a estos avances, los especialistas coincidieron en que Costa Rica debe atender importantes desafíos estructurales para sostener su crecimiento económico y mejorar las oportunidades para la población.
Uno de ellos es la educación. Según se expuso durante el webinar, una proporción significativa de jóvenes aún no logra completar la educación secundaria, una situación que limita el desarrollo de talento y reduce las oportunidades de inserción laboral.
Otro de los retos identificados es aumentar la participación laboral femenina, que coloca a Costa Rica como el segundo país con la tasa más baja de ocupación de mujeres, un aspecto considerado clave para impulsar el crecimiento económico, responder al envejecimiento poblacional y mejorar los niveles de productividad.
La exministra de Comercio Exterior y árbitro internacional, Dyalá Jiménez, recordó que la adhesión a la OCDE fue el resultado de un amplio proceso de reformas que involucró a más de 30 instituciones públicas, al sector privado y a los distintos poderes de la República, demostrando la capacidad del país para construir acuerdos de largo plazo.
“Costa Rica puede ser un laboratorio de cómo reformar la manera en que nos organizamos, la manera en que nos educamos y en que vamos a salir adelante, y eso lo vamos a hacer con la misma OCDE, que está muy consciente de estos desafíos”, afirmó.
Para Luis Carlos Rivera, economista y profesor de Lead University, el principal desafío estructural que enfrenta Costa Rica para sostener su crecimiento económico es el aumento de la productividad.
Finalmente, Alejandro Pignataro, expresidente del Consejo de Promoción de la Competitividad y moderador del espacio, destacó que queda claro que existen grandes tareas y desafíos por delante que van a requerir una generación o más para solucionarlas.