Por Agencia EFE
La Dirección General de Protección Civil de El Salvador declaró alerta roja para tomar las medidas necesarias y enfrentar así los efectos del fenómeno de El Niño, que tiene un pronóstico grave hacia finales de 2026 e inicios de 2027.
"Es deber del Estado salvaguardar la vida, integridad, bienestar, medios de subsistencia y seguridad alimentaria de la población, mediante la adopción oportuna de medidas de prevención, preparación y reducción del riesgo de desastres ante escenarios de amenaza de origen hidrometeorológico y climático", apuntó Protección Civil.
La entidad señaló que "durante agosto y parte de septiembre de 2026 se prevé la recurrencia de períodos secos asociados a El Niño y a la extensión de la canícula, con probabilidad de entre 20-40 % de ocurrencia de al menos un evento de sequía meteorológica a escala nacional".
Protección Civil advirtió que "la combinación de déficit de precipitación, recurrencia de períodos secos, temperaturas superiores a lo normal y la transición hacia la época seca, incrementa los niveles de vulnerabilidad de la población, afectando disponibilidad de agua, producción agropecuaria, medios de vida y seguridad alimentaria".
Climas extremos en Panamá
Por su parte, el Gobierno de Panamá declaró el estado de emergencia nacional para combatir los efectos relacionados con el fenómeno climático de El Niño, que en el país centroamericano ha afectado con lluvias excesivas en algunas zonas y sequía en otras, un período de déficit de precipitaciones que podría extenderse hasta marzo de 2027, afectado también al Canal interoceánico.
"La medida busca adoptar acciones preventivas de mitigación y de respuesta inmediata para fortalecer la capacidad operativa de las instituciones públicas, salvaguardar la seguridad en caso de emergencias y brindar atención oportuna a los ciudadanos y sus bienes", informó en un comunicado el Gobierno tras la decisión del Consejo de Gabinete.
Según datos oficiales, la inundaciones en el país afectaron al menos a 15.643 personas entre enero de 2026 a la actualidad, de las cuales más del 70 % se concentran en las provincias de Bocas del Toro y Colón, mientras que el resto corresponde a las comarcas Ngäbe Buglé y Naso Tjër Di.
En el otro extremo, otras regiones del país padecerán déficit de lluvias entre octubre de 2026 y marzo de 2027, según los pronósticos del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA), con 11 cuencas hidrográficas dentro del país consideradas ya en situación de "estrés hídrico", unos efectos por El Niño que podrían extenderse hasta mayo con altas temperaturas.