Por revistaeyn.com
La escalada de la guerra en Oriente Medio continúa pasando factura al comercio mundial. Aunque las exportaciones globales de bienes mostraron señales de resiliencia durante abril, el deterioro en el comercio de servicios y la creciente incertidumbre por el aumento de los costos energéticos mantienen bajo presión a la economía internacional, según reveló el más reciente informe del Índice de Gerentes de Compras (PMI) global elaborado por S&P Global.
Los datos muestran que los Nuevos Pedidos de Exportación del PMI Global se ubicaron en 49.6 puntos en abril, ligeramente por debajo del umbral de 50 que separa el crecimiento de la contracción, lo que refleja una caída marginal del comercio mundial por segundo mes consecutivo.
“El comercio global cayó ligeramente por segundo mes consecutivo en abril, reflejando el impacto continuo de la guerra en Oriente Medio. Sin embargo, las tendencias variaron notablemente por sector, con la disminución de las actividades de servicios parcialmente compensada por el aumento del comercio de mercancías”, indicó S&P Global en su análisis.
El conflicto ha afectado especialmente a sectores vinculados con viajes, turismo y ocio. Según el informe, las exportaciones de servicios registraron en abril su caída más pronunciada desde octubre de 2022 y, excluyendo el período de pandemia, fue la contracción más severa desde que existen registros comparables en 2014.
El encarecimiento del petróleo y el gas también ha elevado los costos de producción y transporte, golpeando la demanda internacional y encendiendo alertas entre las empresas exportadoras.
“La guerra no solo ha provocado interrupciones en los viajes y el transporte marítimo, sino que también ha dañado la demanda debido al aumento de precios de muchos bienes y servicios, principalmente por el incremento del petróleo y el gas”, señaló S&P Global.
En contraste, las exportaciones mundiales de mercancías mostraron un mejor desempeño. El comercio de bienes creció ligeramente en abril y registró su mayor expansión en casi dos años, equivalente a un crecimiento anualizado de entre 5 % y 6 % en volumen exportador.
Sin embargo, parte de este dinamismo responde a un fenómeno temporal: la acumulación preventiva de inventarios. Las empresas están aumentando sus importaciones ante el temor de mayores interrupciones en las cadenas de suministro y nuevas alzas de precios.
Entre las economías avanzadas, Estados Unidos registró la caída más pronunciada en los pedidos de exportación durante abril, mientras que la eurozona mantuvo una contracción moderada. Japón destacó como la única gran economía desarrollada con un aumento notable de exportaciones, aunque con debilidad en servicios.
En los mercados emergentes, India continuó liderando el crecimiento exportador, mientras Brasil mostró una recuperación tras un año de descensos continuos, apoyado principalmente en la manufactura. China también acumuló cuatro meses consecutivos de expansión en exportaciones de bienes.
Por el contrario, la región de la ASEAN reflejó uno de los desempeños más débiles del mundo, con fuertes caídas en países como Filipinas, Vietnam e Indonesia. México y Estados Unidos también reportaron retrocesos importantes en las exportaciones manufactureras, en medio de un contexto global marcado por la incertidumbre, altos costos y tensiones geopolíticas persistentes.