Por: Pablo Balcáceres - Estrategia & Negocios
La adquisición de BANISTMO por parte del Grupo Financiero BSC marca un hito en la banca centroamericana: un grupo financiero regional se hace con uno de los bastiones históricos del sistema panameño, enfocado en el mercado local.
Para BSC, la operación fortalece métricas clave y añade una marca mítica del istmo; para BANISTMO, inicia una nueva etapa con inversores interesados en potenciar los enlaces directos entre Panamá y Centroamérica, según se desprende de la entrevista exclusiva de Estrategia & Negocios con su presidenta ejecutiva, Aimeé Sentmat de Grimaldo.
La banquera, quien hizo carrera en la entidad durante la operación de HSBC y asumió la presidencia en 2013 —cuando fue comprada por lo que hoy es Grupo Cibest—, permanece al frente en esta nueva fase con BSC.
Bajo su liderazgo, el mensaje central a los stakeholders ha sido la continuidad operativa y la transparencia comunicativa desde el anuncio del SPA en diciembre hasta el cierre oficial el 30 de junio. “Las preguntas son las naturales: ¿qué va a pasar?, ¿qué va a cambiar?, ¿cuál es la mirada de negocio?”, plantea la ejecutiva.
La respuesta, según ella, radica en que ambas instituciones comparten una visión de hacer negocios, un elemento clave para dar tranquilidad a los clientes. “Creemos en relaciones de largo plazo, en procurar un crecimiento sostenible en el tiempo. Nos tenemos que obsesionar por mejorar el servicio que entregamos a nuestros clientes”, afirma.
En términos prácticos, la integración no altera la experiencia diaria del cliente. No cambian la aplicación móvil, las cuentas, los números ni la forma de relacionarse con el banco.
“Cuando cambiamos cosas como una app, al cliente realmente le genera mucha fricción, y la buena noticia es que para nuestros clientes no van a cambiar el activo digital”, explica Sentmat de Grimaldo, quien subraya que el equipo de trabajo también es parte esencial de esa continuidad, pues “al final es un negocio de personas”.
La nueva fase se define como una oportunidad de conexión regional. BANISTMO, con más de 50 años en Panamá y cerca de 600.000 clientes, ha construido atributos de marca que la posicionan como aliado financiero de confianza. Sin embargo, su foco primordial ha sido el mercado panameño.
“La oportunidad que existe es ganar-ganar para ambas instituciones”, señala la presidenta, al destacar que Panamá es, por naturaleza, un país de conexión.
Las sinergias se articulan en dos vías.
Por un lado, el banco panameño aporta conocimiento profundo en el mercado corporativo panameño, donde es un jugador relevante, y experiencia en sectores claves como energía, construcción y logística. Esto habilita oportunidades concretas en banca de inversión, negocios estructurados, casa de valores y mercado de capitales, especialmente ahora que las bolsas de valores están conectadas. “Podemos abrir un mercado de capitales para emisores”, dice Sentmat de Grimaldo.
Por otro lado, BANISTMO puede tomar del know-how del grupo financiero su dinamismo, innovación y velocidad de ejecución. “Me parece muy oportuno entender en el mundo de personas qué cosas nuevas podemos traer. Por ejemplo, desde la mirada de gestión de riesgos, qué podemos hacer distinto”, indica.
La ejecutiva valora la cultura de innovar del grupo y ve una fórmula ideal al combinar "la trayectoria y el reconocimiento de BANISTMO con el dinamismo y las ganas de hacer de BSC, siempre con disciplina y foco en prioridades".
El proceso de integración, según la banquera, refleja que BSC valora lo que Panamá tiene y decide mantener el nombre emblemático para el sistema bancario local. “He visto un nuevo grupo financiero que quiere encontrar –y que se ha tomado el tiempo para entender– dónde están esas oportunidades con nuestros clientes para conectar aún más con ellos”, afirma.
BANISTMO amplia el valor de la sostenibilidad para BSC
A lo largo de estos años, "BANISTMO ha identificado áreas de oportunidad en el país o áreas de dolor que permitan aportar al progreso y la mejora del entorno en Panamá", apunta Sentmat de Grimaldo. A éstas las resume en tres líneas estratégicas fundamentales:
1) Acompañamiento a Pequeñas y Medianas Empresas panameñas. Las Pymes en Panamá son más del 80% del parque empresarial del país. Existe una necesidad real para asegurar que estas empresas cada vez tengan mayor acceso al crédito a condiciones competitivas, que les permitan sostener en el tiempo sus negocios.
2) Apoyo a Pymes lideradas por mujeres. Para el segmento Pymes, BANISTMO tiene un capítulo destinado a acompañar a las empresas del sector lideradas por mujeres en Panamá.
“Cuando revisamos la data dura, ésta nos demuestra que a las pymes les cuesta mucho más tener acceso a la banca, aun cuando en Panamá existe un sistema bancario muy competitivo. Y cuando haces un zoom, para las empresas Pymes lideradas por mujeres aún es más difícil acceder al crédito”, dice Sentmat.
Desde hace 10 años, BANISTMO comenzó a trabajar de la mano de grandes aliados como BID Invest, Canal de Empresarias, ONU Mujeres y Programa de Naciones Unidas en el Sello de Igualdad de Género.
El apoyo al segmento se logra a través dos mecanismos: el Bono Social de Género y el Bono Sostenible, ambos instrumentalizados de la mano del BID. Respecto del primero, BANISTMO fue la primera institución en América Latina en emitirlo, y respecto del segundo, fue la primera en Panamá que incursionó en este tipo de instrumentos, alcanzando un monto de US$100 millones.
“¿Y esto por qué es importante? Nos enfoca en entender cómo dar acceso a créditos a estas mujeres, y lo acompañamos de un programa de mentorías para ayudarlas a que puedan mejorar en la dinámica de sus negocios. Al final, lo que queremos son Pymes exitosas en el tiempo”, explica la banquera.
3) Educación financiera y conservación ambiental. En Panamá, la pandemia ha demostrado que "falta mucha educación financiera en el ciudadano de a pie: entender cómo hacer uso correcto de los productos bancarios y cómo manejar adecuadamente las finanzas personales", señala Sentmat de Grimaldo. .
Adicionalmente, el banco enfocó su estrategia de sostenibilidad en materia de preservación ambiental. Al respecto, la presidenta del banco explicó: “Hemos trabajado de la mano del Canal de Panamá, para encontrar un producto financiero desde el cual el cliente pueda ayudar a preservar la cuenca hidrográfica de la vía, que es uno de nuestros principales activos como panameños, y que viene sufriendo el impacto del cambio climático”.
Bajo esa conceptualización, el banco lanzó la tarjeta de crédito llamada Natura, a través de la cual los tarjetahabientes pueden ayudar a preservar la cuenca del Canal de Panamá.