Por revistaeyn.com
El primer mes del año representa uno de los mayores retos financieros para las empresas. A diferencia de otros periodos, enero concentra simultáneamente el arrastre de obligaciones de diciembre, el pago de nómina, compromisos con proveedores y las primeras cargas tributarias del calendario fiscal, en un contexto donde los tiempos de cobro siguen siendo extensos.
En este periodo, muchas organizaciones ajustan su ritmo operativo tras el cierre del año y comienzan a proyectar los primeros meses. Contar con una lectura sencilla del flujo de ingresos y egresos permite evitar improvisaciones y ganar control desde el arranque.
“Enero no tiene que vivirse desde la urgencia. Es el momento ideal para revisar cómo entra y sale el dinero. Desde IRIS entendemos la importancia de acompañar a los empresarios para que a partir de nuestros servicios, como el factoring, la liquidez se convierta en una decisión estratégica donde puedan anticipar capital con mayor agilidad, manteniendo siempre criterios de evaluación responsables”, explica Alejandro Verswyvel Gutiérrez, presidente de IRIS.
En esa línea, Verswyvel resalta que iniciar el año con una lectura clara del ciclo de caja permite a las empresas anticiparse, ordenar su operación y tomar decisiones con mayor control. Para ello, el experto comparte cinco recomendaciones prácticas para que las empresas inicien el año con mayor orden y liquidez:
1. Revisar ingresos y gastos del primer trimestre Tener claridad sobre lo que se espera recibir y pagar en los próximos meses permite tomar decisiones con información real y anticiparse a posibles desajustes.
2. Organizar el calendario de pagos Planear con anticipación la nómina, los compromisos con proveedores y las obligaciones tributarias ayuda a reducir tensiones operativas y a cuidar la liquidez.
3. Separar las finanzas del negocio y las personales Este paso facilita el control financiero, mejora la trazabilidad de los recursos y fortalece la toma de decisiones empresariales.
4. Hacer seguimiento a los tiempos de cobro Saber cuándo entra el dinero es tan importante como saber cuánto se factura. Entender los plazos reales de cobro permite planear mejor el capital de trabajo.
Más que marcar un inicio, enero es una oportunidad para sentar bases sólidas. Las empresas que priorizan el orden financiero desde el primer mes del año avanzan con mayor tranquilidad y control los siguientes meses.