Por revistaeyn.com
Enviar un buen correo de agradecimiento y dar seguimiento posteriormente es “un gran diferenciador entre las personas que consiguen el empleo y las que no”, afirma Beth Hendler-Grunt, fundadora de la firma de orientación profesional Next Great Step, que ha asesorado a más de 1,000 estudiantes universitarios y recién graduados para conseguir prácticas profesionales y sus primeros empleos.
Esta diligencia posterior a la entrevista es especialmente importante en el difícil mercado laboral actual para quienes buscan puestos de nivel inicial, según Hendler-Grunt.
Según un informe de marzo de la empresa de evaluaciones laborales Criteria, el 53 % de los candidatos afirmó que durante el último año fue ignorado por un reclutador o empleador, frente al 38 % registrado en 2024. En algunos casos, los candidatos aseguran haber sostenido conversaciones e incluso varias rondas de entrevistas para un puesto sin recibir posteriormente ninguna respuesta sobre la decisión de contratación.
Construir relaciones y mantenerse presente en la mente de los reclutadores puede marcar una gran diferencia para conseguir el empleo, especialmente cuando existe una competencia intensa, señala Hendler-Grunt.
Todo comienza con una nota de agradecimiento. La especialista recomienda enviarla dentro de las primeras 24 horas posteriores a la entrevista para agradecer el tiempo de la otra persona, resumir uno o dos aspectos que aprendiste durante la conversación, recordar por qué tus habilidades encajan con el puesto y reiterar tu entusiasmo por la oportunidad.
Muchos candidatos se detienen ahí, explica, pero lo ideal es planificar uno o varios mensajes adicionales de seguimiento después del primer agradecimiento. Estos mensajes son un buen indicador de la "tenacidad y perseverancia" del candidato. Incluso puedes mencionar en el correo inicial que volverás a comunicarte en los próximos días, de modo que la otra persona espere recibir noticias tuyas nuevamente.
Si el reclutador indica que compartirá una actualización en dos semanas, por ejemplo, anótalo y envía un seguimiento si no recibes noticias para esa fecha. En caso contrario, Hendler-Grunt recomienda hacer un seguimiento aproximadamente una vez por semana.
Después de uno o dos mensajes de seguimiento, especialmente si todavía no has recibido respuesta, la experta sugiere comenzar los siguientes correos con una frase como: "Por favor, disculpe mi insistencia". Según explica, esta expresión logra el equilibrio adecuado, ya que demuestra que eres consciente de la situación y respetas el tiempo de la otra persona, pero también que eres perseverante y mantienes un interés genuino en el puesto. "Puede ser realmente poderosa", afirma.
Los mensajes de seguimiento no deberían limitarse a preguntar si obtuvo el empleo. Antes de solicitar una actualización sobre su candidatura, conviene demostrar que ha seguido pensando en la empresa.
Por ejemplo, puede mencionar un podcast que escuchó o un artículo que leyó relacionado con la conversación que tuvieron, con el negocio o con el cargo. Después, compartir alguna reflexión o solicitar la opinión del reclutador antes de preguntar por el estado del proceso.
Con información de CNBC