Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
La participación de la población costarricense en el mercado laboral mostró un retroceso durante el trimestre marzo-mayo de 2026, mientras que los niveles de desempleo e informalidad permanecieron prácticamente sin cambios respecto al mismo período del año anterior, según los más recientes resultados de la Encuesta Continua de Empleo divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
El informe revela que la fuerza de trabajo del país alcanzó los 2,33 millones de personas, integrada por 1,42 millones de hombres y 912.000 mujeres.
Aunque este indicador no registró una variación estadísticamente significativa en comparación con marzo-mayo de 2025, sí se observó una menor participación de la población en edad de trabajar.
La tasa neta de participación se ubicó en 54,3 %, lo que representa una disminución de 1,3 puntos porcentuales en términos interanuales. Entre los hombres, la tasa alcanzó el 66,0 %, mientras que entre las mujeres fue de 42,5 %, reflejando para estas últimas una reducción de 1,9 puntos porcentuales, la caída más significativa del período.
En línea con este comportamiento, la tasa de ocupación nacional se situó en 50,7 %. Los hombres registraron una tasa de ocupación de 62,0 %, mientras que las mujeres alcanzaron el 39,3 %, indicador que también disminuyó 1,7 puntos porcentuales frente al mismo trimestre del año anterior.
La población ocupada se estimó en 2,18 millones de personas, sin cambios estadísticamente significativos respecto a 2025. Del total de trabajadores, 1,62 millones son asalariados, equivalentes al 74,5 % del empleo, mientras que 542.000 laboran como trabajadores independientes y alrededor de 13.000 se desempeñan como auxiliares no remunerados.
Por su parte, la tasa de desempleo nacional permaneció en 6,7 %, equivalente a unas 155.000 personas desocupadas. Entre los hombres el desempleo fue de 6 % y entre las mujeres de 7,6 %, sin registrar diferencias estadísticamente significativas frente al mismo período del año anterior.
El estudio también evidencia un aumento en la población fuera de la fuerza de trabajo, que llegó a 1,96 millones de personas, 78.000 más que un año atrás. De ese incremento, 55.000 correspondieron a mujeres. Como resultado, la tasa de no participación aumentó hasta 45,7 %, con un crecimiento de 1,3 puntos porcentuales a nivel nacional y de 1,9 puntos porcentuales entre la población femenina.
La mayoría de las personas fuera de la fuerza laboral, un 97,3 %, manifestó no estar disponible para trabajar. Entre las principales razones destacan las obligaciones familiares (28,3 %), las limitaciones asociadas a la edad, como jubilación o vejez (27,8 %), razones personales como estudios o viajes (21,0 %), condiciones de enfermedad o discapacidad (10,8 %) y quienes indicaron que no deseaban trabajar o preferían hacerlo en otro momento (12,1 %).
En cuanto a la calidad del empleo, el INEC estimó que 819.000 personas trabajaban en condiciones de informalidad, cifra equivalente al 37,6 % del total de ocupados. De ellas, 517.000 eran hombres y 303.000 mujeres. El porcentaje de empleo informal fue de 38,7 % entre los hombres y de 35,9 % entre las mujeres, sin presentar variaciones estadísticamente significativas respecto al año anterior.
Además, el informe señala que el 83,9 % de los trabajadores independientes se desempeña en condiciones de informalidad, mientras que entre los asalariados y auxiliares familiares el porcentaje de empleo informal alcanza el 22,3 %, lo que confirma que este segmento continúa concentrándose principalmente entre quienes trabajan por cuenta propia.