Mujeres Desafiantes

MD 2026 | Gabriela Asturias: la científica que utiliza IA para transformar el acceso a la salud

Médica, neurocientífica y fundadora de FUNDEGUA

La científica guatemalteca desarrolla soluciones tecnológicas para enfrentar desafíos como la desnutrición infantil y la atención de la salud mental. Su asistente virtual ALMA ha ayudado a más de tres millones de guatemaltecos. Participará el 15 de octubre en el Panel Mujeres Desafiantes de la Década Multigeneracional, en Costa Rica.

2026-10-12

Por: Revistaeyn.com

La ciencia puede cambiar vidas cuando consigue salir de los laboratorios y llegar a las comunidades. Esa convicción ha marcado la trayectoria de Gabriela Asturias, médica, neurocientífica y emprendedora guatemalteca que ha dedicado su carrera a desarrollar soluciones para algunos de los desafíos más persistentes de su país: la desnutrición infantil, las dificultades de acceso a la atención médica y la salud mental.

Formada en las universidades estadounidenses de Duke y Stanford, Asturias ha construido una trayectoria que combina investigación científica, innovación tecnológica y compromiso social.

Su trabajo alcanzó una nueva dimensión durante la pandemia de COVID-19, cuando impulsó la creación de ALMA, un asistente virtual basado en inteligencia artificial que inicialmente proporcionó información sanitaria a más de un millón de personas y posteriormente amplió sus servicios hacia la salud mental.

De acuerdo con la información compartida por la científica con Estrategia & Negocios, esta herramienta ha ayudado a más de tres millones de guatemaltecos.

Mujeres Desafiantes: 15 protagonistas que están transformando el futuro de Centroamérica

La experiencia forma parte de una trayectoria que le valió el Premio Princesa de Girona Internacional Investigación 2025 y que hoy la posiciona como una de las protagonistas de Mujeres Desafiantes de la Década, la edición especial con la que E&N celebra diez años de documentación del liderazgo femenino centroamericano.

El próximo 15 de octubre, Asturias participará en el Panel Mujeres Desafiantes de la Década Multigeneracional, durante el gran encuentro que E&N realizará en Costa Rica.

Su historia representa una dimensión particularmente relevante del liderazgo femenino: la capacidad de convertir el conocimiento científico en proyectos que atienden necesidades concretas y abren oportunidades de desarrollo para comunidades vulnerables.

Investigación que cambió su manera de entender la ciencia

Gabriela Asturias salió de Guatemala a los 18 años para iniciar su formación universitaria en Estados Unidos. Desde pequeña había mostrado interés por la neurociencia y por comprender cómo funciona el cerebro, cómo se relacionan las personas y de qué manera interpretan el mundo.

Pero una experiencia de investigación en Guatemala cambiaría profundamente su visión profesional. A los 20 años formó parte de un equipo dirigido por David Boyd, del Global Health Institute, que estudiaba el impacto de la desnutrición crónica sobre el desarrollo cognitivo de los niños en Santa Cruz La Laguna, una comunidad ubicada al norte del lago de Atitlán.

El trabajo le permitió comprender que la investigación científica no se desarrolla exclusivamente en entornos académicos o laboratorios. También requiere conocer las condiciones de vida de las personas, escuchar a las comunidades y comprender cómo los problemas sociales y sanitarios afectan sus oportunidades de desarrollo.

En entrevista con E&N para Mujeres Desafiantes de la Década, recordó que aquella experiencia transformó sus parámetros sobre lo que significa hacer ciencia. "Hay una ciencia que es en campo, con la gente, conociendo sus pensamientos, sus idiosincrasias, entrevistándolos, viendo a la comunidad, entendiendo cómo puede ayudar uno al desarrollo del país", explicó.

Ese acercamiento a las necesidades de las comunidades guatemaltecas sería determinante para orientar su carrera hacia la salud pública y la innovación social.

De la neurociencia a la salud mental comunitaria

Asturias obtuvo su licenciatura en Neurociencia en la Universidad de Duke y posteriormente se formó como médica en la Universidad de Stanford.

Su regreso a Guatemala estuvo acompañado por una preocupación que había comenzado a desarrollar durante sus investigaciones: cómo acercar la atención sanitaria a personas que enfrentan dificultades económicas, geográficas o institucionales para acceder a ella.

Durante seis años brindó consulta externa en el Hospital Nacional de Salud Mental Federico Mora, una experiencia que profundizó su conocimiento de las necesidades del país en esta materia.

En 2014 decidió orientar su trabajo hacia el fortalecimiento de la infraestructura de atención de la salud mental en Guatemala. Un año después creó la Fundación Desarrolla Guatemala para la Educación y Salud (FUNDEGUA), una organización dedicada a impulsar proyectos basados en ciencia y tecnología para generar mejoras en la salud y la educación.

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Desde esta plataforma comenzó a promover soluciones que combinan investigación, herramientas digitales y trabajo con comunidades.

El enfoque tiene una dimensión de largo plazo: mejorar el acceso a servicios esenciales y utilizar el conocimiento científico para enfrentar problemas que condicionan el desarrollo humano.

En particular, Asturias ha identificado dos prioridades para la próxima década: la desnutrición crónica infantil y la insuficiencia de infraestructura para la atención de la salud mental. Ambas problemáticas, explica, tienen consecuencias sobre el desarrollo cognitivo y las oportunidades futuras de las personas.

ALMA: inteligencia artificial que llegó a millones de guatemaltecos

La pandemia de COVID-19 representó un punto de inflexión en la trayectoria de Gabriela Asturias. En 2020, cuando la emergencia sanitaria puso a prueba los sistemas de salud y multiplicó la necesidad de información confiable, participó en el desarrollo de ALMA, un asistente virtual basado en inteligencia artificial.

La herramienta nació con el propósito de facilitar el acceso a información sobre el coronavirus y orientar a la población en un contexto de incertidumbre. Durante aquella primera etapa, logró apoyar a más de un millón de personas en Guatemala.

Pero la experiencia no terminó con la emergencia sanitaria. ALMA continuó evolucionando y amplió su campo de acción hacia otras necesidades de orientación en salud, con especial atención a la salud mental.

Según explicó Asturias a E&N, el asistente ha ayudado a más de tres millones de guatemaltecos desde su creación. La cifra refleja el alcance reportado por la iniciativa y muestra las posibilidades de utilizar herramientas digitales para ampliar los canales de orientación sanitaria.

También pone de relieve una de las características de la innovación impulsada por la científica: desarrollar soluciones que puedan atender necesidades de una población mucho mayor que la alcanzada mediante la consulta individual.

En esa línea, FUNDEGUA ha participado en la apertura de un servicio de atención de crisis emocionales mediante WhatsApp, en colaboración con otras instituciones privadas. La iniciativa busca facilitar el contacto con servicios de orientación y apoyo para personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad emocional.

Sin embargo, el uso de herramientas basadas en inteligencia artificial también plantea exigencias relacionadas con la calidad de la información, la protección de datos y los mecanismos de derivación hacia profesionales de salud cuando se requieren intervenciones especializadas.

La tecnología puede ampliar el acceso y facilitar la orientación, pero no sustituye la atención clínica profesional.

Llevar la innovación hasta quienes atienden a las comunidades

El trabajo de Gabriela Asturias no se limita a desarrollar herramientas destinadas directamente a los pacientes. Desde FUNDEGUA también impulsa soluciones para fortalecer las capacidades del personal sanitario que trabaja en comunidades rurales y zonas con dificultades de acceso a servicios de salud. Una de estas iniciativas es ALMA Red, proyecto presentado en su entrevista con E&N como una próxima herramienta a desarrollar junto con el Ministerio de Salud.

Su propósito es apoyar a los equipos que brindan atención directamente en las comunidades. Entre los posibles usuarios se encuentran enfermeras, comadronas, cuidadores, técnicos en salud rural y promotores sanitarios. La idea es facilitar el acceso a conocimientos y herramientas que permitan mejorar el acompañamiento de los pacientes y fortalecer la capacidad de respuesta de los servicios de atención primaria.

Esta propuesta tiene especial relevancia para Guatemala, donde las diferencias territoriales y socioeconómicas representan desafíos persistentes para la cobertura sanitaria.

Asturias plantea que la tecnología puede contribuir a cerrar parte de esas brechas cuando se diseña a partir de las necesidades de las personas que deben utilizarla.

Su visión también incluye el desarrollo de herramientas creadas por mujeres y orientadas a responder a necesidades específicas de otras mujeres. Este enfoque vincula la innovación digital con la inclusión y el fortalecimiento de las capacidades locales.

Reconocimiento internacional a una científica con propósito

La trayectoria de Gabriela Asturias ha recibido reconocimiento internacional por su contribución a la investigación aplicada y al desarrollo de soluciones con impacto social.

En 2025 fue distinguida con el Premio Princesa de Girona Internacional Investigación, un reconocimiento que puso de relieve su trabajo en ciencia, salud y tecnología.

Sin embargo, uno de los rasgos más distintivos de su carrera es que ha combinado su formación académica internacional con proyectos desarrollados para atender problemáticas de Guatemala.

Su experiencia permite observar cómo profesionales centroamericanos formados en instituciones de investigación internacionales pueden construir iniciativas con impacto en sus países de origen. Demuestra cómo la ciencia aplicada puede dar origen a organizaciones, plataformas tecnológicas y mecanismos de colaboración entre profesionales, instituciones y comunidades.

Ese tipo de iniciativas amplía la conversación sobre el emprendimiento: no todas las innovaciones persiguen exclusivamente oportunidades comerciales. Algunas buscan resolver problemas sociales cuya atención puede generar beneficios importantes para el desarrollo humano y económico.

Una Mujer Desafiante que conecta generaciones

El próximo 15 de octubre, Gabriela Asturias llevará su experiencia al Panel Mujeres Desafiantes de la Década Multigeneracional, que se desarrollará durante el encuentro organizado por Estrategia & Negocios, en Costa Rica.

Su participación aportará una perspectiva construida desde la investigación científica, la medicina y el emprendimiento social. También permitirá abordar cómo las nuevas generaciones de mujeres están utilizando herramientas tecnológicas para responder a problemas históricos de Centroamérica.

Asturias representa una nueva generación de científicas que no separa la producción de conocimiento de su aplicación práctica. Su trayectoria conecta dos grandes desafíos de futuro para Centroamérica: aprovechar las oportunidades de la transformación tecnológica y mejorar las condiciones de desarrollo humano de sus poblaciones. Pero, también incorpora una dimensión esencial del liderazgo: la responsabilidad de compartir conocimientos y construir soluciones que puedan beneficiar a más personas.

.Con información del perfil de Gabriela Asturias publicado en Mujeres Desafiantes de la Década, edición 321 de Estrategia & Negocios.

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