Por revistaeyn.com
La mayor parte de los delitos relacionados con criptomonedas ocurre completamente en línea: hackeos, que en 2025 provocaron robos por US$3,400 millones; estafas, por US$17,000 millones; ataques de ransomware, por US$820 millones, y otros delitos que explotan vulnerabilidades técnicas o la psicología humana. Sin embargo, Chainalysis reporta otra categoría de delitos relacionados con criptomonedas ha cobrado fuerza: aquella que implica violencia física.
Los ataques violentos dirigidos contra personas que poseen criptomonedas, incluidos allanamientos de viviendas, secuestros y situaciones con rehenes, a veces denominados “ataques de llave inglesa” (wrench attacks) en los círculos de seguridad, han aumentado considerablemente en los últimos años.
Los mecanismos de seguridad física que tradicionalmente protegen el patrimonio, como las bóvedas bancarias y los vehículos blindados, no se aplican automáticamente al mundo de las criptomonedas.
Chainalysis señala que 2026 ya se perfila como un año récord para los ataques violentos relacionados con criptomonedas. "Estimamos que los delincuentes han logrado sustraer más de US$30 millones a propietarios de estos activos en lo que va del año. Si esta tendencia continúa durante el segundo semestre, 2026 se convertirá en el peor año registrado para este tipo de ataques, superando los US$58 millones de 2025", señala el reporte.
Esta cifra solo representa los ataques exitosos, es decir, aquellos en los que la víctima entregó sus fondos. Al incorporar los intentos de extracción, incluidos los rescates exigidos, las transferencias forzadas que fueron bloqueadas y los fondos que posteriormente fueron congelados o recuperados, los montos son mayores: aproximadamente US$316 millones en 2024, US$180 millones en 2025 y $107 millones en lo que va de 2026.
En un contexto de crecimiento interanual en el número de ataques, las tasas de éxito de los delincuentes cuentan una historia diferente. Hasta finales de junio de 2026, solo el 26 % de los intentos de robo violento —12 de 46— terminó en un pago, frente al 49 % —47 de 95— registrado en 2025 y al 67 % —32 de 48— de 2024.
La reducción de la tasa de éxito está impulsada por un grupo cada vez mayor de ataques en Francia, donde una vulneración de registros de la agencia tributaria francesa amplió considerablemente la población de posibles víctimas.
"Estos ataques son más numerosos, menos selectivos y, según la evidencia pública disponible, tienen mayores probabilidades de fracasar que los ataques dirigidos y basados en inteligencia que caracterizaron años anteriores", indica Chainalysis.