Por revistaeyn.com
Por quinto año consecutivo, la evolución del Sistema Bancario Nacional (SBN) de Panamá ha estado sustentada en gran medida en su capacidad para atraer fondos del extranjero y atender mercados de crédito internacionales, lo que ha permitido que los balances del sector mantengan una trayectoria positiva, señala un reporte de Moody's Local.
Según cifras del regulador, a noviembre de 2025 la cartera de crédito del SBN aumentó un 4,2 %, mostrando una desaceleración en comparación con 2024, influenciada por una disminución en la colocación en sectores económicos específicos.
En este contexto, el crecimiento de la cartera externa fue crucial, alcanzando un 11 %, en contraste con el crédito interno, que solo creció 1,2 %.
"Esta última cifra representa una de las tasas de crecimiento más bajas desde la pandemia y está por debajo de la mayoría de los mercados de crédito de Centroamérica", apunta el análisis de Moody's Local.
A noviembre de 2025, el crédito externo alcanzó el 43 % del total, aumentando desde el 26 % registrado en 2020. Esto resalta el papel significativo de los créditos originados desde Panamá al resto de la región, tendencia que esperamos siga impulsando el crecimiento en 2026.
El modesto crecimiento del sector interno hasta noviembre 2025 estuvo afectado por una contracción interanual de 12,2 % del segmento de la construcción. Asimismo, el crédito al sector público mostró una disminución de 21,8 %, aunque cabe señalar que había experimentado un fuerte aumento en la segunda mitad de 2024.
Exceptuando 2024, el crecimiento del crédito interno ha permanecido por debajo del crecimiento del PIB real de Panamá en los últimos cuatro años. "Los altos niveles de bancarización en comparación con otras jurisdicciones de la región también explican la menor tasa del crecimiento del crédito interno", indica la agencia.
Agregan que la calidad de los activos "es buena y se mantuvo estable", con un índice de cartera vencida del 2,4 % al cierre de noviembre de 2025.
La agencia señala que el creciente peso de la cartera externa en los balances contribuye positivamente a los indicadores de calidad, ya que estas suelen tener mejor calidad debido a su composición principalmente de créditos empresariales y corporativos, además favorecer una mayor diversificación geográfica.
A noviembre de 2025, los depósitos extranjeros crecieron 8 % interanual, comparado con un incremento de 3,6 % en los depósitos locales.