Por Agencia EFE
La Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) confirmó que Cristiano Ronaldo abandonó la concentración de la selección en Copenhague y aseguró que la preparación de los partidos contra Dinamarca y Noruega continuará según lo previsto con los otros 24 convocados.
"Toda la delegación mantiene el foco absoluto en los próximos compromisos de la selección nacional y en la consecución de los objetivos definidos", señaló el organismo en un comunicado, sin explicar las razones de la marcha del capitán.
La federación precisó que el equipo continuará preparando ambos encuentros, el segundo de los cuales se disputará en el estadio do Dragão, en Oporto.
La comunicación federativa se produce después de que Ronaldo anunciara su decisión de dejar la concentración tras la rueda de prensa del seleccionador, Jorge Jesus, y una conversación con el presidente de la FPF, Pedro Proença.
"A su debido tiempo, diré la verdad a todos los portugueses sobre las razones que motivaron mi salida de la selección nacional, a la que siempre me he dedicado", afirmó el delantero en su mensaje.
El capitán no detalló los motivos de su decisión y deseó buena suerte a Portugal y a todos sus compañeros, "sin excepción". En su comunicado, no anunció una retirada definitiva de la selección.
"Nunca ningún jugador va a cambiar mis ideas"
Ronaldo había abandonado el estadio Parken de Copenhague sin participar en el entrenamiento previo al encuentro contra Dinamarca, correspondiente a la Liga de Naciones, pese a que Jesus había asegurado minutos antes que se ejercitaría con el grupo.
En esa comparecencia, el seleccionador negó que el delantero se hubiera negado a entrenarse, defendió su autoridad para decidir las alineaciones y adelantó la titularidad de Gonçalo Ramos ante los daneses. "Nunca ningún jugador va a cambiar mis ideas", declaró.
La salida del capitán se produce después de que permaneciera en el banquillo durante la victoria del domingo contra Noruega por 2-1. Jesus había negado la existencia de un conflicto con Ronaldo y atribuido su decisión a motivos técnicos.
Cristiano Ronaldo no se ha retirado de la selección portuguesa. Ni siquiera ha anunciado que piense hacerlo. Pero su abrupta salida de la concentración, después de no jugar ante Noruega y de varios días de tensión con Jorge Jesus, abre la posibilidad de que el mayor goleador internacional de la historia se encuentre ante un desenlace que ya conocieron otros mitos: despedidas abruptas, rupturas inesperadas y últimas imágenes muy alejadas de la grandeza de sus carreras.
"A su debido tiempo contaré la verdad a todos los portugueses sobre las razones que me motivaron a abandonar la concentración", anunció Cristiano, que se marchó en vísperas del encuentro de la Liga de Naciones frente a Dinamarca.
La precisión importa. El delantero, de 41 años, ha abandonado esta convocatoria, no la selección. Todavía puede regresar, añadir nuevos capítulos a sus 234 partidos y 146 goles con Portugal y escoger personalmente el último día de una trayectoria iniciada en 2003.
Sin embargo, el episodio contiene todos los elementos que suelen preceder a una ruptura: una suplencia inesperada, media hora de calentamiento sin llegar a jugar ante Noruega, varios entrenamientos al margen del grupo, una reunión con el presidente de la Federación Portuguesa y un mensaje público que promete una futura revelación. Si finalmente no regresa, Cristiano seguirá el camino de otras leyendas que tampoco encontraron una despedida a la altura de su historia.