Por revistaeyn.com
Las autoridades chinas habrían pedido a empresas estatales suspender conversaciones sobre nuevos proyectos con Panamá, esto como una medida de represalia tras la anulación del contrato para la operación de las terminales portuarias de de Balboa y Cristóbal., vinculadas a la compañía CK Hutchison.
La medida podría impactar iniciativas de inversión que estaban en fase de evaluación o negociación y cuyo valor potencial se estima en miles de millones de dólares. Las fuentes señalaron que las instrucciones forman parte de una reacción más amplia de Pekín frente a la decisión adoptada por la justicia panameña.
El reporte también indica que, dentro de las acciones consideradas, se habría pedido a algunas navieras analizar rutas alternativas para el manejo de carga, siempre que no impliquen mayores costos operativos. Asimismo, autoridades aduaneras chinas estarían intensificando inspecciones a ciertos productos procedentes de Panamá, entre ellos bienes agrícolas.
Sumado a lo anterior, no dejan a un lado la posibilidad de que los proyectos que ya se han iniciado sean afectados con estas medidas.
Aún no está claro si estas medidas tendrán efectos significativos a largo plazo, ya que factores como los costos logísticos y la estructura del comercio internacional limitan la posibilidad de sustituir el tránsito por el Canal de Panamá en muchas rutas.
El pasado 29 de enero, el Pleno de la Corte Suprema de Justicia declaró inconstitucionales la Ley No. 5 de 16 de enero de 1997, sus adendas y el acto de prórroga relacionados con el contrato con Panama Ports Company S.A (PPC).
La decisión fue adoptada durante una sesión ordinaria del Pleno, luego de la discusión de dos demandas de inconstitucionalidad identificadas como los expedientes 119313-2025 y 17547-2025.
Tras ese fallo de la Corte Suprema, la empresa informó el 3 de febrero que inició un proceso de arbitraje internacional contra la República de Panamá y afirmó que dicho resultado es opuesto a decisiones anteriores dictadas por la Corte en relación con otros contratos similares al de PPC.
Posteriormente la Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao del gobierno Chino calificó el fallo judicial como “absurdo” “vergonzoso” y “patético”, y aseguró que defenderá los intereses de las empresas chinas afectadas por la decisión.
El presidente de la República, José Raúl Mulino, respondió a las declaraciones emitidas por autoridades de esta oficina y aseguró que Panamá es un país soberano que no se dejará intimidar por ningún Estado.
Con información de La Estrella de Panamá