Por revistaeyn.com
El Ejecutivo de Guatemala presentará al Congreso de la República una iniciativa para establecer temporalmente un precio máximo de Q39 por galón de diésel, equivalentes a unos US$5.10, como parte de una estrategia para contener el impacto del encarecimiento internacional de los combustibles sobre el transporte y el costo de los productos de consumo.
El presidente Bernardo Arévalo anunció que la propuesta será enviada al Legislativo y tendría vigencia durante lo que resta de 2026.
Según explicó, para 2027 se contempla diseñar un mecanismo diferente que permita continuar atendiendo los efectos de la crisis de los combustibles.
La iniciativa plantea que los consumidores no paguen más de Q39 (US$5.10) por cada galón de diésel. Cuando el precio de mercado supere ese límite, la diferencia sería cubierta con recursos de emergencia identificados por el Ministerio de Finanzas Públicas.
Arévalo sostuvo que la medida busca que el beneficio llegue directamente a la población y que el objetivo central es reducir la presión que los combustibles están generando sobre la economía de los hogares. El mandatario también hizo un llamado al Congreso, las distintas bancadas y los partidos políticos para respaldar una respuesta conjunta ante el incremento de los precios.
La decisión de concentrar el apoyo exclusivamente en el diésel responde, según el Gobierno, a su mayor incidencia sobre la estructura de costos de la economía.
Arévalo argumentó que este combustible es utilizado ampliamente para el traslado de mercancías y productos, por lo que una intervención sobre su precio tendría un impacto hasta tres veces mayor sobre la canasta básica que una medida dirigida a la gasolina.
El anuncio ocurre en un contexto de creciente malestar por el aumento del precio de los combustibles en Guatemala. Transportistas y otros sectores han advertido sobre el incremento de sus costos operativos, mientras que las protestas han comenzado a trasladarse a las carreteras.
Este lunes 7 de septiembre se reportan bloqueos en al menos nueve tramos del país, vinculados con manifestaciones por distintas demandas, entre ellas el rechazo al encarecimiento del combustible. Además, para esta semana se han anunciado nuevas movilizaciones en la capital guatemalteca.
El Gobierno defiende la propuesta como una respuesta temporal ante una crisis cuyo origen, según Arévalo, está en factores internacionales que Guatemala no puede controlar.
Con información de AGN y Prensa Libre