Por revistaeyn.com
El Gobierno de Panamá reforzará los recursos destinados a contener el impacto de las fluctuaciones internacionales del petróleo sobre los precios internos de los combustibles, luego de que la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional aprobara un traslado de partida por US$26,3 millones para fortalecer el mecanismo temporal de estabilización parcial.
La medida forma parte de las acciones impulsadas por el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Consejo de Gabinete, ante el repunte de las cotizaciones internacionales del crudo y su potencial efecto sobre el costo de vida y las actividades productivas.
Durante la sustentación de los fondos, la viceministra de Economía del MEF, Eida Gabriela Sáiz, explicó que Panamá enfrenta una elevada exposición a los movimientos del mercado petrolero internacional debido a que importa prácticamente la totalidad de los combustibles que utiliza.
Esta dependencia provoca que las variaciones de los precios internacionales puedan trasladarse rápidamente al mercado local. Ante ese escenario, el Gobierno estableció un esquema de apoyo temporal y focalizado para evitar que los aumentos se traduzcan en incrementos significativos de las tarifas y de los precios de bienes y servicios.
El mecanismo contempla principalmente a sectores considerados altamente sensibles al costo de los combustibles, entre ellos el transporte público colectivo y selectivo, el transporte colegial, el transporte de carga y la pesca artesanal.
Sáiz destacó especialmente la importancia del diésel para la economía panameña, debido a su incidencia en el traslado de pasajeros y mercancías, la distribución de productos y las actividades agropecuarias y pesqueras. Estos sectores tienen además una relación directa con el abastecimiento de alimentos y otros bienes esenciales.
Para atender estas necesidades, el Ejecutivo panameño había establecido una disponibilidad de hasta US$100 millones para financiar el mecanismo de estabilización, concebido como una herramienta temporal y flexible que permita responder a las condiciones del mercado internacional.
Los datos presentados ante la Comisión de Presupuesto muestran que, pese a las presiones iniciales, la inflación acumulada hasta julio de 2026 alcanzó 1,5 %, por debajo del escenario de hasta 3.5 % que se había previsto si el choque externo se prolongaba con mayor intensidad.
Las presiones inflacionarias comenzaron a moderarse después de los aumentos observados durante marzo y abril. La variación mensual de los precios pasó de 1,09 % en abril a 0,32 % en mayo, mientras que en junio y julio se registraron variaciones negativas.
La viceministra aclaró que la evolución de la inflación responde a diversos factores y que el mecanismo de estabilización no explica por sí solo el comportamiento de los precios. No obstante, señaló que la política pública ha permitido amortiguar parte del impacto que el encarecimiento de los combustibles podría generar sobre los consumidores.