Por revistaeyn.com
El alza en los precios internacionales del petróleo comienza a sentirse en Guatemala, aunque por ahora su impacto en la economía sería limitado y de corta duración, según el Banco de Guatemala (Banguat).
Durante una reunión del Gabinete Económico, la autoridad monetaria señaló que, pese a que el crudo tipo WTI superó recientemente los US$100 por barril —alcanzando incluso picos de US$122 —, el efecto sobre el crecimiento económico del país sería marginal. El vicepresidente de la Junta Monetaria, Alfredo Blanco, afirmó que “los mercados internacionales estiman que este efecto de los precios internacionales del petróleo tendría un impacto leve en la economía”.
De acuerdo con las proyecciones oficiales, el crecimiento económico de Guatemala pasaría de 4,1 % a 4,06 % en 2026, una reducción de apenas 0,04 puntos porcentuales. El ajuste estaría concentrado principalmente en sectores como transporte y almacenamiento, altamente dependientes de los combustibles.
Además, se prevé que este impacto tenga una duración aproximada de dos meses, en línea con estimaciones internacionales.
El incremento del petróleo ocurre en medio de tensiones geopolíticas en Oriente Medio, particularmente en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del suministro mundial de crudo. Esta situación ha elevado los costos del transporte marítimo y generado incertidumbre en los mercados energéticos.
En el ámbito local, el traslado de estos incrementos a los precios en estaciones de servicio ha sido prácticamente inmediato. Según datos del Ministerio de Energía y Minas, los precios promedio en el área metropolitana de Guatemala, al 20 de abril, reflejan esta tendencia.
La gasolina superior se cotiza en alrededor de US$5 por galón en autoservicio y US$5.13 en servicio completo. La gasolina regular alcanza unos US$4.87 y US$5, respectivamente, mientras que el diésel se ubica en aproximadamente US$5.28 en autoservicio y US$5.41 en servicio completo.
El Banguat advierte que el encarecimiento de los combustibles podría generar efectos indirectos o de “segunda vuelta”. Es decir, el aumento en los costos de transporte impactaría el precio de bienes esenciales como alimentos, fertilizantes y productos de la canasta básica, presionando la inflación.
No obstante, la institución subraya que Guatemala enfrenta este episodio con cierta fortaleza macroeconómica. El país inició el periodo con niveles de inflación relativamente bajos, lo que brinda un margen de maniobra para absorber choques externos sin mayores desequilibrios.
Con información de AGN