Por revistaeyn.com
Costa Rica podría enfrentar un incremento acumulado de hasta un 8 % en las tarifas eléctricas durante 2027, luego de que el Regulador General de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP), Eric Bogantes, estimara un aumento cercano al 4 % en el último cuatrimestre de 2026 y un ajuste adicional de magnitud similar en enero del próximo año.
La proyección fue presentada durante el Congreso Nacional de Energía 2026, organizado por la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR), donde más de 450 representantes del sector público y privado analizaron los principales desafíos que enfrenta el sistema energético nacional en un contexto marcado por el cambio climático y la incertidumbre geopolítica.
Según explicó Bogantes, el ajuste tarifario responde a la evolución del Costo Variable de Generación (CVG), componente que incorpora los costos de la generación eléctrica mediante plantas térmicas y las importaciones de electricidad, factores que han ganado peso debido a las condiciones climáticas que afectan la disponibilidad de recursos hídricos.
Las proyecciones fueron respaldadas por el presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), Marco Acuña, quien advirtió que los efectos del fenómeno de El Niño ya impactan el balance energético de Costa Rica. Aunque la institución impulsa la incorporación de nuevas fuentes de generación, principalmente solar, señaló que el mayor uso de plantas térmicas impedirá una reducción de las tarifas durante 2027.
El panorama fue uno de los temas centrales del congreso, desarrollado bajo el lema "Energía: el entorno disruptivo exige decisiones", en el que industriales, autoridades, legisladores y especialistas coincidieron en la necesidad de acelerar las reformas para fortalecer la seguridad energética y preservar la competitividad del país.
Durante la inauguración del encuentro, el presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica, Sergio Capón Brenes, afirmó que el crecimiento económico requiere un sistema eléctrico capaz de responder a la demanda futura.
"El crecimiento de Costa Rica no se puede detener. El país no puede seguir administrando las ventajas del pasado sin construir las condiciones del futuro. Necesitamos más inversión en electricidad renovable, mejor planificación, reglas claras, tecnologías modernas y tarifas competitivas que permitan producir y competir", señaló.
En materia de combustibles, la presidenta de RECOPE, Karla Montero, indicó que la volatilidad del mercado petrolero internacional continuará condicionando los costos energéticos, impulsada por las tensiones geopolíticas. En la misma línea, el representante del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), Ronny Rodríguez, recordó que Costa Rica tiene escasa capacidad para influir sobre los precios internacionales, por lo que insistió en que la solución pasa por mejorar la eficiencia del sistema y promover reformas estructurales.
Entre las principales conclusiones del Congreso destacó el llamado a aprobar el Proyecto de Ley de Armonización del sistema eléctrico, ampliar la infraestructura energética, incorporar mayor capacidad de generación firme y atraer nuevas inversiones que permitan atender el crecimiento de la demanda, reducir la dependencia de combustibles fósiles y contener las presiones sobre las tarifas eléctricas en los próximos años.