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Honduras vuelve a Israel: giro diplomático de Asfura que mira también hacia Washington

La acreditación de José Luis Núñez Bennet como embajador en Israel completa una normalización iniciada por el presidente hondureño antes de asumir el poder. El movimiento abre oportunidades en agricultura, agua, tecnología y ciberseguridad, pero también revela un realineamiento más amplio frente a Estados Unidos y una relación con China que permanece bajo revisión.

2026-08-04

Por: Revistaeyn.com

Honduras restableció su representación diplomática de máximo nivel en Israel después de más de dos años, una decisión que trasciende el nombramiento de un nuevo embajador y consolida el giro de política exterior emprendido por el presidente Nasry Asfura desde antes de llegar al poder.

José Luis Núñez Bennet presentó este 3 de agosto sus cartas credenciales ante el presidente israelí, Isaac Herzog, durante una ceremonia celebrada en Jerusalén. Honduras vuelve así a contar con un embajador acreditado en Israel por primera vez desde que el Gobierno de Xiomara Castro llamó a consultas a su representante diplomático en noviembre de 2023, en respuesta a la situación humanitaria provocada por la ofensiva israelí en Gaza.

La decisión no supone la reanudación de relaciones diplomáticas, porque estas nunca fueron formalmente interrumpidas. La embajada hondureña permaneció en Jerusalén, donde fue instalada en 2021, pero sin su máxima representación política desde el comienzo de la guerra desencadenada por los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023.

Lo que ahora se completa es una normalización construida por etapas y con una dirección política definida: acercar nuevamente a Honduras a Israel y, al mismo tiempo, reforzar su alineamiento con Estados Unidos.

Normalización preparada antes de asumir el poder

La presentación de credenciales culmina una secuencia diplomática que Asfura comenzó incluso antes de jurar como presidente.

En enero, después de una agenda de reuniones en Estados Unidos, el entonces mandatario electo viajó a Israel y sostuvo encuentros con Herzog, el primer ministro Benjamin Netanyahu y el canciller Gideon Sa’ar. Durante esas conversaciones, las autoridades señalaron la agricultura y la tecnología entre las principales áreas para profundizar la cooperación bilateral.

El 27 de enero, minutos después de asumir la Presidencia, Asfura recibió las cartas credenciales del embajador israelí en Honduras, Nadav Goren. De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, fue el primer embajador recibido oficialmente por el nuevo mandatario hondureño.

En junio, la canciller de Honduras, Mireya Agüero, y la directora de la Agencia Israelí de Cooperación Internacional para el Desarrollo (MASHAV), Eynat Schlein, firmaron una adenda al plan de cooperación bilateral. El acuerdo amplió la agenda hacia seguridad alimentaria, modernización agrícola, administración de recursos hídricos, salud pública, innovación tecnológica y adaptación al cambio climático.

La llegada de Núñez Bennet a Israel completa ahora ese recorrido: Honduras no solamente recibe nuevamente a un representante israelí, sino que recupera capacidad diplomática propia para dar seguimiento a los acuerdos, promover proyectos y mantener interlocución directa con el Gobierno y el sector empresarial israelí.

Herzog afirmó durante la ceremonia que las relaciones entre ambos países continúan alcanzando “nuevas alturas”. Junto al representante hondureño también presentó credenciales el nuevo embajador de Chile, otro país latinoamericano que había reducido su representación diplomática después del inicio de la guerra en Gaza.

Israel ofrece capacidades antes que un gran mercado

Desde el punto de vista empresarial, el principal valor de la relación no se encuentra, por ahora, en el volumen del comercio bilateral. Israel no figura entre los mayores mercados de exportación de Honduras ni puede compararse con el peso que tienen Estados Unidos, Centroamérica o la Unión Europea.

La oportunidad reside en la transferencia de conocimiento, el acceso a proveedores tecnológicos y la posibilidad de desarrollar proyectos en sectores donde las capacidades israelíes coinciden con necesidades estructurales hondureñas.

El nuevo plan de cooperación incluye agricultura de precisión, manejo eficiente del agua, ciberseguridad, infraestructura inteligente, transformación digital, energías renovables y eficiencia energética. También contempla becas, formación especializada, intercambio de expertos y asistencia técnica.

Para el sector agroindustrial hondureño, particularmente expuesto a sequías, inundaciones, baja productividad y dificultades de acceso al agua, la cooperación puede facilitar la adopción de sistemas de riego, monitoreo de cultivos y gestión de recursos hídricos. En el ámbito digital, abre espacios para compañías de software, telecomunicaciones, protección de datos e infraestructura tecnológica.

Sin embargo, la acreditación diplomática no garantiza por sí sola inversiones, financiamiento ni nuevos contratos. La prueba de su relevancia económica estará en la capacidad de ambos gobiernos para transformar los acuerdos generales en proyectos, mecanismos de implementación y alianzas empresariales verificables.

También será necesario observar bajo qué condiciones se incorporan tecnologías relacionadas con seguridad pública y vigilancia digital. Para las empresas y el Estado, la ciberseguridad constituye una necesidad creciente; pero la contratación y utilización de esas herramientas exige transparencia, controles institucionales y protección de los derechos ciudadanos.

Una señal que también se lee en Washington

El acercamiento a Israel se produce dentro de una revisión más amplia de la posición internacional de Honduras.

Antes de viajar a Jerusalén en enero, Asfura se reunió en Estados Unidos con el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer. Su agenda incluyó comercio, inversión, financiamiento y cooperación para proyectos estratégicos.

La secuencia Washington-Jerusalén no fue casual. Israel es uno de los principales aliados de Estados Unidos y el respaldo político a ese país ocupa un lugar central en la administración de Donald Trump. Para Honduras, profundizar la relación con Israel funciona también como una señal de proximidad hacia Washington en un momento de creciente competencia entre Estados Unidos y China por influencia económica, tecnológica y diplomática en Centroamérica.

Asfura ha procurado reposicionar a Honduras como un socio alineado con los intereses estadounidenses en seguridad, comercio e inversión. Israel se integra en esa arquitectura como proveedor de capacidades tecnológicas y como vínculo político complementario.

El movimiento contrasta con la orientación del Gobierno anterior. Durante la administración de Castro, Honduras estrechó relaciones con gobiernos latinoamericanos de izquierda, cuestionó con dureza la actuación israelí en Gaza y, en marzo de 2023, rompió relaciones diplomáticas con Taiwán para reconocer a la República Popular China.

Asfura no ha anunciado una ruptura con Beijing, pero ordenó revisar los acuerdos suscritos durante la administración anterior y sus resultados para la economía hondureña.

Hasta lo evidenciado, la política exterior de la Administración Asfura parece buscar, al menos por ahora, una corrección de rumbo más que una sustitución inmediata de socios: recuperar cercanía con Estados Unidos e Israel, exigir resultados a la relación con China y ampliar las opciones de cooperación e inversión.

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