Por: Revistaeyn.com
La sostenibilidad empresarial enfrenta una prueba decisiva: demostrar que puede trascender los informes corporativos y traducirse en soluciones perceptibles para las personas.
Con esa premisa, CentraRSE inauguró en Guatemala la Semana de la Sostenibilidad 2026, una iniciativa que busca llevar la conversación desde los espacios especializados hasta las empresas, las ciudades y la vida cotidiana.
La primera jornada, denominada “Ciudad en movimiento: el futuro sostenible en Guatemala”, se desarrolló en la Plaza Obelisco, en el marco de la tradicional jornada dominical Pasos y Pedales, una iniciativa de la Municipalidad de Guatemala que promueve un estilo de vida saludable, la recreación al aire libre y el uso responsable del espacio público.
El encuentro reunió a representantes empresariales, autoridades, organismos internacionales y familias alrededor de desafíos como la movilidad, el uso responsable de los recursos, el cuidado del espacio público y el bienestar de las comunidades.
El escenario no fue un detalle menor. Al colocar la sostenibilidad en un espacio público y familiar, la actividad buscó mostrar que las estrategias ambientales y sociales también se expresan en la forma de diseñar las ciudades, utilizar el agua y la energía, gestionar los residuos o elegir cómo desplazarse.
“La sostenibilidad se vive en todos lados, pero sobre todo debemos vivirla en nuestras ciudades, en nuestras decisiones de movilidad y en la manera en la que planificamos, diseñamos y contribuimos al lugar en el que trabajamos y vivimos”, afirmó Connie de Paiz, presidenta de la Junta Directiva de CentraRSE.
De los compromisos corporativos a la experiencia cotidiana
La jornada permitió que empresas socias de CentraRSE presentaran experiencias vinculadas con las dimensiones económica, social y ambiental de la sostenibilidad.
Castillo Hermanos, Banco Promerica, EPM-EEGSA, BAC y CEMACO acercaron al público iniciativas relacionadas con el cuidado ambiental, el uso responsable de los recursos y el bienestar de las comunidades. La agenda también incorporó problemáticas sociales de especial relevancia para Guatemala, como la desnutrición crónica.
Más allá de exhibir acciones individuales, la participación empresarial permitió observar cómo una agenda que durante años estuvo asociada principalmente con la responsabilidad social ha ido ganando espacio dentro de las decisiones de negocio y de la relación de las compañías con su entorno.
El planteamiento central de la jornada fue que construir ciudades sostenibles, resilientes e inclusivas requiere una responsabilidad compartida. Las empresas pueden aportar capacidades, innovación e inversión; las autoridades, planificación e infraestructura; y la ciudadanía, decisiones cotidianas coherentes con el cuidado de los recursos y los espacios comunes.
Esta articulación resulta especialmente relevante para Centroamérica, donde los retos ambientales y sociales no pueden ser resueltos de manera aislada por una empresa, una institución pública o una comunidad. La capacidad de generar acuerdos y movilizar a distintos sectores se convierte, por tanto, en una condición para transformar los compromisos en resultados.
Una plataforma que amplía su alcance
La Semana de la Sostenibilidad representa una evolución del Foro Iberoamericano de Negocios Responsables, que pasó de ser un encuentro nacional a convertirse en una programación de una semana, con distintas plataformas y audiencias.
CentraRSE proyecta alcanzar a más de 6.000 personas mediante actividades dirigidas a empresarios, ejecutivos, especialistas, estudiantes, jóvenes y ciudadanos. La agenda, que se desarrolla del 2 al 7 de agosto, incluye encuentros empresariales, espacios académicos, actividades sectoriales y jornadas fuera de la capital guatemalteca.
Esa ampliación refleja la trayectoria de CentraRSE como organización empresarial enfocada en promover la responsabilidad social y la sostenibilidad en Guatemala y Centroamérica. Su papel no se limita a colocar estos asuntos en la discusión pública: busca conectar conocimiento especializado, experiencias corporativas y capacidad de colaboración alrededor de una agenda que incide directamente en el desarrollo regional.
El reto que plantea la organización es pasar de la intención a la práctica. Bajo el concepto “SOStenibilidad en Movimiento”, la programación parte de reconocer que estos temas han ganado presencia en el discurso empresarial, pero que el verdadero factor diferenciador reside en la capacidad de actuar.
“Las empresas que lideran hoy son las que entienden que sostenibilidad y competitividad no son conceptos opuestos, sino complementarios”, señaló Enrique Crespo, presidente del Foro Iberoamericano.
Competitividad, inversión y liderazgo responsable
Después de su apertura ciudadana, la Semana de la Sostenibilidad avanzará hacia las decisiones que corresponden al sector empresarial. Su programación incluye el espacio “Tracción Sostenible: De la Intención a la Práctica”, en el que más de 20 compañías compartirán experiencias; un desayuno para CEO y gerentes generales de alrededor de 200 empresas regionales, y un Summit de Inversión y Finanzas Sostenibles.
También se desarrollarán clases especializadas, actividades en cinco universidades, conversaciones sobre minería responsable y jornadas en Quetzaltenango y la Costa Sur, entre otros espacios. Más de 20 expertos nacionales e internacionales participarán en la agenda, que cuenta con el respaldo institucional de BID Invest y de la Unión Europea en Guatemala, mediante su programa Global Gateway.
Entre los asuntos previstos se encuentran el liderazgo responsable, la inversión y las finanzas sostenibles, la resiliencia climática y la gestión empresarial. Son temas que trasladan la sostenibilidad al terreno de la competitividad: acceso a capital, gestión de riesgos, reputación, relación con las comunidades y capacidad para sostener las operaciones en contextos cambiantes.
“La sostenibilidad es más que un costo o una tendencia: es una ventaja competitiva. La Semana de la Sostenibilidad está diseñada para que empresas, líderes, jóvenes y ciudadanos la vivan como propia”, sostuvo Juan Pablo Morataya, director ejecutivo de CentraRSE.
La primera jornada dejó así una definición práctica del desafío. Una ciudad sostenible requiere infraestructura resiliente y espacios concebidos para las personas, pero también empresas capaces de reconocer que su competitividad depende del entorno social y ambiental en el que operan.
Al reunir esos ámbitos dentro de una misma plataforma, CentraRSE pone en valor el papel que ha construido como referente y articulador de la sostenibilidad empresarial en Guatemala y Centroamérica.
La conversación ya no gira únicamente alrededor de por qué actuar, sino de cómo movilizar empresas, capital, conocimiento y ciudadanía para convertir la sostenibilidad en resultados concretos.