Por revistaeyn.com
La Asociación de las Naciones Unidas de Haití (UNA-Haití) condenó las operaciones militares atribuidas a las fuerzas salvadoreñas desplegadas en ese país bajo el Gobierno del presidente Nayib Bukele, a las que acusa de realizar bombardeos aéreos, ataques con helicópteros armados y asaltos con armas pesadas en zonas residenciales.
En una carta abierta dirigida al secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, la organización denunció que estas acciones se desarrollan desde el 22 de octubre de 2026 en los barrios de Croix-des-Bouquets, Canaan y Plaine du Cul-de-Sac, donde, según su denuncia, la población civil está expuesta a los enfrentamientos y los ataques militares.
"Condenamos los bombardeos indiscriminados contra civiles inocentes en nuestro país", manifestó UNA-Haití en el documento, en el que también aseguró que familias haitianas permanecen refugiadas en sus viviendas por temor a las operaciones y que hay niños entre las víctimas.
La organización, que representa a sectores de la diáspora haitiana, sostuvo que las acciones atribuidas al contingente salvadoreño vulneran la soberanía de Haití y las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas. Asimismo, cuestionó que El Salvador realice operaciones militares independientes fuera de la estructura de mando de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), respaldada por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Según la asociación, las resoluciones 2699 de 2023, 2793 de 2025 y 2829 de 2026 establecieron y respaldaron mecanismos internacionales de seguridad para apoyar a la Policía Nacional de Haití, pero no autorizaron a El Salvador a emprender una intervención militar unilateral.
La denuncia se produce después de que el Gobierno salvadoreño confirmara el despliegue de más de 2,000 militares en territorio haitiano para participar en una operación destinada a localizar y rescatar a cuatro aerotécnicos salvadoreños desaparecidos desde el 18 de octubre, tras una emboscada de grupos armados en Croix-des-Bouquets. El presidente Bukele ha presentado el operativo como una misión de rescate y ha señalado que su Gobierno financia la mayor parte de los gastos.
En su carta, UNA-Haití también reclamó una investigación independiente de Naciones Unidas sobre las muertes de civiles que atribuye a las fuerzas salvadoreñas desde el 18 de octubre, así como una orden pública para detener las operaciones ofensivas de bombardeo y una aclaración formal del Consejo de Seguridad sobre los límites del mandato de la misión.
La entidad pidió además participar directamente en las conversaciones sobre el futuro de Haití, mediante un proceso que incluya organizaciones comunitarias, mujeres, jóvenes, grupos religiosos, asociaciones profesionales y representantes de la diáspora.
La misiva, firmada por Harvey Dupiton, fundador de UNA-Haití y presidente de su comité de reorganización, sostiene que la seguridad del país no debe alcanzarse a costa de la población civil y reclama que las decisiones sobre el territorio haitiano respeten su soberanía y los derechos de sus habitantes.