Por: Revistaeyn.com
La empresa española Cox se adjudicó en Guatemala un contrato de suministro eléctrico a 15 años que le asegura ingresos por US$126,5 millones y amplía su presencia en uno de los mercados energéticos más activos de Centroamérica.
El proyecto combinará generación eléctrica y almacenamiento mediante baterías —una tecnología conocida como BESS, por sus siglas en inglés—. Tendrá 76 megavatios (MW) de capacidad de generación y 27 MW de potencia adjudicada en una licitación pública de largo plazo.
El dato financiero requiere una distinción: los US$126,5 millones anunciados corresponden a ingresos contratados durante los primeros 15 años de operación, no al monto que Cox invertirá para construir la instalación. La empresa no divulgó el desembolso de capital previsto para este proyecto.
Según el comunicado corporativo, la planta producirá unos 113,3 gigavatios hora (GWh) al año. De ese volumen, 42,6 GWh anuales quedarían disponibles para comercializarse en el mercado mayorista.
Cox estima que ese excedente podría generar cerca de US$70 millones adicionales durante la vida del activo, una proyección sujeta a los precios y las condiciones futuras del mercado.
La información fue contrastada con Renewables Now, medio financiero especializado en energías renovables, que coincide en la duración del contrato, la potencia adjudicada y el valor de los ingresos comprometidos.
Por qué el almacenamiento importa para Guatemala
Las baterías permiten guardar electricidad cuando existe mayor disponibilidad de generación —por ejemplo, durante las horas de sol— y entregarla cuando aumenta el consumo.
Ese desplazamiento reduce la variabilidad de las fuentes renovables, aporta flexibilidad al despacho y puede disminuir la necesidad de recurrir a generación más costosa durante los picos de demanda.
Para Guatemala, el impacto del proyecto es más estructural que volumétrico. Sus 113,3 GWh de producción anual equivalen a alrededor de 0,8 % del consumo registrado en el Sistema Nacional Interconectado en 2025, calculado sobre las cifras preliminares del Administrador del Mercado Mayorista.
Por sí sola, la instalación no transformará la matriz eléctrica, pero puede aportar una capacidad especialmente valiosa: entregar energía renovable con mayor previsibilidad y en las horas en que el sistema más la necesita.
Ese atributo cobra relevancia en un país donde la hidroelectricidad conserva un peso central y la oferta puede variar con las condiciones climáticas.
En el primer cuatrimestre de 2025, las fuentes renovables aportaron 2.958 GWh de los 4.373 GWh generados en el país, de acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas. El almacenamiento puede ayudar a integrar una mayor cantidad de solar sin trasladar toda su intermitencia a la red.
La expansión también responde a una demanda creciente. La Administración de Comercio Internacional de Estados Unidos señala que los planes nacionales proyectan que el consumo eléctrico guatemalteco se duplicará durante la próxima década.
Para atender ese crecimiento, el país lanzó los procesos PEG-5 para generación y PET-3 para transmisión, con la meta de incorporar 1.400 MW de potencia firme y ampliar la red hacia 2030.
Una adjudicación dentro de una ola de nuevos proyectos
El contrato de Cox forma parte de la PEG-5, la mayor licitación de generación impulsada hasta ahora por Guatemala. El proceso atrajo 51 ofertas técnicas por unos 4.700 MW de capacidad instalada, según informó el medio Cinco Días.
La magnitud de esas ofertas muestra que el mercado guatemalteco está entrando en una nueva fase: el desafío ya no consiste únicamente en sumar centrales, sino en incorporar capacidad firme, almacenamiento y redes capaces de transportar la energía.
Esa combinación puede mejorar la seguridad del suministro, moderar la exposición a la estacionalidad hidroeléctrica y elevar el atractivo del país para industrias que necesitan electricidad estable y previsible.
El beneficio para las tarifas, sin embargo, no es automático. Dependerá del costo total del proyecto, su esquema de financiamiento, el comportamiento del mercado mayorista y la eficiencia con que la nueva capacidad desplace generación más cara.
Cox amplía su cartera en Guatemala
La adjudicación se suma a dos plantas solares que Cox construye en Zacapa y Chiquimulilla, con una capacidad conjunta de 130 MWp y financiamiento asegurado por CIFI, plataforma especializada en infraestructura sostenible para América Latina y el Caribe. La compañía prevé que ambas entren en operación durante el primer trimestre de 2027.
Con el nuevo proyecto BESS, la empresa profundiza una estrategia basada en activos de largo plazo y contratos que aportan previsibilidad de ingresos.
Para Guatemala, la señal más relevante es la llegada de capital y tecnología a un segmento todavía incipiente, pero decisivo para que el crecimiento de las renovables se traduzca en electricidad disponible cuando hogares y empresas la demandan.
La oportunidad vendrá acompañada de una prueba de ejecución: convertir las adjudicaciones en proyectos financiados, construidos y conectados a tiempo. Allí se definirá si la actual cartera de inversiones logra acompañar el crecimiento económico y reforzar la posición de Guatemala como nodo eléctrico de Centroamérica.
Con información de Cox, Renewables Now, Cinco Días, el Administrador del Mercado Mayorista de Guatemala, el Ministerio de Energía y Minas de Guatemala y la Administración de Comercio Internacional de Estados Unidos.