Por revistaeyn.com
Se espera que la Copa Mundial de 2026 atraiga una ola de aficionados al fútbol de todo el mundo hacia Norteamérica. Sin embargo, el auge de los viajes parece perfilarse menos como un incremento uniforme y más como una prueba de la capacidad de fijación de precios ciudad por ciudad y partido por partido.
“La demanda es real y positiva, pero no está distribuida de manera uniforme entre las ciudades sede”, afirmó Jay Wardle, presidente de la empresa de inteligencia de datos de viajes Sojern.
Nuevos datos de reservas aéreas de Sojern muestran que la mayoría de las ciudades anfitrionas de Estados Unidos y Canadá registran aumentos interanuales para el período del torneo, lideradas por Houston y Dallas. Sin embargo, Seattle y las tres ciudades sede de México están por debajo del ritmo registrado el año pasado.
La FIFA ha proyectado que el evento podría aportar hasta US$17,200 millones al Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos.
No obstante, Deutsche Bank señaló que, incluso si llegan 1.2 millones de aficionados internacionales a Norteamérica, el impacto económico general probablemente será limitado para una economía del tamaño de la estadounidense, representando un impulso temporal al PIB de aproximadamente un 0.05 %, siempre que se alcance la estimación de la FIFA.
La bonanza económica probablemente se distribuirá de manera desigual entre ciudades, hoteles, restaurantes y otros negocios dependientes del turismo.
Airbnb indicó que espera su mejor evento de la historia, superando incluso a los Juegos Olímpicos de París 2024. La compañía prevé beneficiarse de familias y grupos que buscan alojamientos más amplios o costos más bajos por persona.
También podría beneficiarse de la duración de las estancias. Los datos de Sojern muestran que más de tres cuartas partes de los viajeros del Mundial planean permanecer entre seis y doce noches en su destino.
“Estamos bastante entusiasmados con el impacto de la FIFA al observar los patrones de reserva para este verano”, declaró Tony Capuano, director ejecutivo de Marriott. “Estamos viendo patrones de demanda muy sólidos tanto en ciudades sede como en ciudades no sede de la FIFA en Estados Unidos”.
Capuano indicó que Marriott espera que el Mundial impulse en unos 40 puntos básicos los ingresos por habitación disponible en Estados Unidos.
POCAS RESERVACIONES HOTELERAS
Jim Allen, presidente de Hard Rock International y director ejecutivo de Seminole Gaming, aseguró que el sur de Florida ya está experimentando un impulso relacionado con el Mundial. Más de la mitad de las entradas para los partidos en el área de Miami están siendo adquiridas por residentes locales, mientras que el resto corresponde a turistas.
Según Allen, los profundos vínculos de Miami con Centroamérica y Sudamérica están ayudando a impulsar la demanda, junto con la infraestructura turística existente y la cultura futbolística de la región.
Los datos de reservas aéreas de Sojern muestran un incremento cercano al 8 % en Miami, mientras que Nueva York registra un aumento similar. Dallas-Fort Worth experimenta un crecimiento aproximado del 10 % y Houston casi un 13 %.
Sin embargo, no todas las ciudades muestran el mismo comportamiento. Por ejemplo, las reservas aéreas hacia Seattle son casi un 21 % inferiores a las registradas en la misma fecha del año pasado.
Las ciudades anfitrionas y los propietarios de hoteles se prepararon para un evento único en una generación. Sin embargo, los aficionados están tomando decisiones prácticas: qué partido justifica el viaje, qué distancia están dispuestos a recorrer, si prefieren un hotel o un alquiler temporal y si los precios continúan siendo razonables.
Rosanna Maietta, presidenta y directora ejecutiva de la Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento (AHLA), señaló que la demanda hotelera en las ciudades sede “ha evolucionado de manera diferente a lo que muchos anticipaban inicialmente”, en parte debido a una llegada de visitantes internacionales menor a la esperada.
Una encuesta realizada por el grupo en abril mostró que el 80 % de los encuestados indicó que las reservas no estaban cumpliendo las expectativas.
Sojern indicó que históricamente el 35 % de las reservas hoteleras en ciudades sede de la Copa Mundial se realizan durante los siete días previos al viaje.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, minimizó las preocupaciones sobre posibles resultados decepcionantes en materia turística. Afirmó: “Deberíamos hacer el análisis después de que termine la Copa del Mundo. Nunca habíamos visto tantas solicitudes de entradas”.
Con información de CNBC