Por revistaeyn.com
Mapfre generó en 2025 una huella de carbono operativa de 53.517 tCO2e, cerca de un 6 % menos con respecto a 2024, según anunció la entidad recientemente. De esta, el 84 %, es decir, 45.136 tCO2e, se ha compensado con un total de 16 proyectos realizados en 10 países.
La compañía explicó que dicho descenso se debe al esfuerzo que realiza el Grupo para seguir avanzando hacia la descarbonización de la economía, clave para avanzar en la lucha contra el cambio climático.
Precisamente, un total de 13 países donde Mapfre tiene actividad han participado en proyectos para compensar su huella de carbono operativa. Destaca el proyecto ‘Concosta REDD+Project’, desarrollado en la región sur del Chocó, en la zona pacífica de Colombia, con el que España, Estados Unidos, México y Panamá han compensado parte de su huella de carbono operativa.
El proyecto tiene como objetivo evitar la deforestación y contribuir a transformar comunidades dependientes de la tala mediante alternativas sostenibles con las que obtener ingresos, mejorar el acceso a servicios básicos como la salud y la educación y apoyar la participación laboral de la mujer. Con este proyecto se han compensado un total de 20.806 toneladas de carbono.
Brasil también ha sido protagonista por su participación en otros proyectos de deforestación evitada como el dirigido a proteger la Serra do Amolar Pantanal, que presenta altos niveles de riesgo de deforestación por la ganadería y la agricultura, y con el que se proporciona empleo y formación a las familias que viven en esta región, así como apoyo al ecoturismo y prevención de incendios.
También se ha compensado con proyectos de gestión forestal mejorada cuyo objetivo es optimizar el uso sostenible de los bosques, conservar la biodiversidad, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, así como mejorar los beneficios sociales y económicos que proporcionan a la comunidad local.
Adicionalmente, se ha compensado en proyectos de agricultura regenerativa, cuyo objetivo es ayudar a los agricultores de Italia y Alemania a realizar la transición desde las prácticas agrícolas intensivas convencionales a la agricultura regenerativa, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) con prácticas para mejorar la salud del suelo, la biodiversidad y reducir el uso de fertilizantes.
El Grupo afirmó, además, que se ha comprometido a ser una compañía neutra en 2030 y convertirse en Net Zero en 2050. Para ello, también contribuye a la descarbonización a través de la inversión y la suscripción y con medidas para reducir la huella de su operación directa.