Por revistaeyn.com
Los modelos de trabajo híbrido se consolidan como un componente estructural del clima de inversión en Costa Rica y esto es porque las multinacionales consolidan la presencialidad flexible y maduran sus modelos de trabajo, según lo revela el más reciente sondeo de CINDE entre empresas multinacionales establecidas en el país, realizado a finales del 2025.
El estudio evidenció que estas compañías muestran no solo una alta adopción de esquemas flexibles, sino una evolución clara en la forma en que diseñan sus operaciones laborales, particularmente en el sector de servicios corporativos.
De acuerdo con los resultados, más del 80 % de las empresas multinacionales que participan en el sondeo operan actualmente bajo esquemas híbridos, una cifra que se mantiene estable frente al mismo sondeo hecho a finales del 2024, sin embargo, se notaron cambios relevantes en su diseño, propósito y nivel de sofisticación.
“A diferencia de los primeros años de adopción, el trabajo híbrido dejó de ser una respuesta coyuntural para convertirse en una decisión estratégica de negocio. Hoy las empresas no discuten si el modelo híbrido funciona, sino cómo hacerlo más eficiente, sostenible y alineado con sus objetivos de largo plazo”, explicó Vanessa Gibson, Directora de Clima de Inversión de CINDE.
Entre los principales hallazgos destaca que la productividad y el acceso a talento especializado se han convertido en los motores clave para mantener esquemas flexibles, por encima de factores que dominaron la conversación en años anteriores, como la pandemia o la reducción de otros costos inmediatos.
Sin embargo, pese a este incentivo, CINDE detalla que hay una reducción de empleo. Entre 2022 y 2025, la generación neta de empleo en las multinacionales cayó de casi 19.000 puestos de trabajo a poco más de 3.300.
Sandro Zolezzi, investigador asociado de la Universidad LEAD y research fellow de la Academia de Centroamérica, dijo a CRHoy que lo que está sucediendo "no es un accidente estadístico", sino una transición estructural que se ha venido señalando desde mediados de 2025 en análisis sectoriales sobre productividad y empleo en tecnologías de la información (TI).
Explicó que esta desaceleración se debe a una reasignación de prioridades corporativas. Las empresas no solo están contratando menos; están buscando más valor por persona ocupada, no más personas.
"Esta transición no es exclusiva de Costa Rica. La adopción de nuevas tecnologías y la reestructuración de procesos productivos en las multinacionales a nivel global están transformando el empleo en todos los destinos de IED", comentó Zolezzi.
Retos persistentes del modelo híbrido
Entre los principales desafíos destacan la baja motivación para la presencialidad, el incumplimiento de los días presenciales establecidos, la pérdida de sentido de pertenencia y la menor participación en actividades corporativas.
"El sondeo también nos dejó ver cómo ciertas condiciones estructurales del país facilitan que el modelo híbrido opere, en muchos casos, como un mecanismo de adaptación frente a retos de infraestructura y movilidad que impactan tanto la experiencia del talento como la eficiencia operativa; esto sin duda, es un reto de las operaciones locales, frente a los requerimientos globales. Hoy, la oferta de modelos híbridos determina la posibilidad de acceso a talento calificado y un mecanismo de su retención, pues cada vez es menos la disposición del talento a asistir a las oficinas”, añadió Gibson.
Si bien la adopción del modelo se mantiene alta, el análisis interanual muestra una mayor claridad en las reglas internas, una reducción de esquemas completamente remotos y un fortalecimiento de modelos híbridos estructurados, con políticas más definidas y métricas de desempeño más claras.