Por revistaeyn.com /Agencias
La batalla por el control de Warner Bros. Discovery (WBD) entra en una fase decisiva.
El consejo de administración del conglomerado rechazó por unanimidad la última oferta de adquisición presentada por Paramount Skydance, al considerar que es inferior en valor, certidumbre y viabilidad frente al acuerdo de fusión alcanzado con Netflix, una operación que podría redefinir el mapa global del entretenimiento y el streaming.
En un comunicado oficial, Samuel A. Di Piazza Jr., presidente del consejo de Warner Bros. Discovery, afirmó que la propuesta revisada de Paramount —presentada el 22 de diciembre— “no supera en múltiples áreas clave” el acuerdo firmado con Netflix el pasado 5 de diciembre, y que además conlleva mayores riesgos de ejecución y cierre.
Una oferta más alta en cifras, pero más débil en estructura
Aunque sobre el papel la oferta de Paramount Skydance, valorada en US$108.400 millones (US$30 por acción en efectivo), supera el valor de la transacción con Netflix —estimada en US$82.700 millones incluyendo deuda—, el directorio de Warner sostiene que el componente financiero de la propuesta rival es frágil e incierto.
Según la junta, la oferta de Paramount depende de una financiación de deuda extraordinaria, carece de protecciones suficientes para los accionistas en caso de que la operación no se concrete y podría ser modificada o retirada antes del cierre, al no tratarse de un acuerdo de fusión plenamente vinculante.
“La propuesta de Paramount sigue sin ofrecer un valor suficiente ni garantías sólidas, y expone a nuestros accionistas a riesgos significativos”, señaló Di Piazza.
La garantía Ellison, bajo cuestionamiento
Uno de los puntos más sensibles del rechazo fue la supuesta garantía personal ofrecida por Larry Ellison, cofundador de Oracle y padre de David Ellison, CEO de Paramount. A finales de año, Ellison se comprometió públicamente a respaldar la operación con una garantía de US$40.400 millones, argumento central de Paramount para defender la solidez de su oferta.
Sin embargo, en una carta dirigida a los accionistas, el consejo de Warner calificó esa garantía como “ilusoria”, acusando a Paramount de haber “engañado de forma consistente” al mercado al afirmar que la oferta estaba plenamente respaldada.
“No lo hace, y nunca lo ha hecho”, escribió la junta, según reportó Reuters, al detallar que la financiación propuesta no elimina los riesgos sustanciales de cierre.
Netflix: mayor certidumbre, menos riesgo
Frente a ello, Warner Bros. Discovery subraya que el acuerdo con Netflix —que combina efectivo y acciones por US$27,75 por título— es un acuerdo vinculante, con compromisos claros de deuda, sin necesidad de financiación adicional de capital y con mayor previsibilidad regulatoria.
“El acuerdo con Netflix ofrece un valor superior con mayores niveles de certeza, sin los riesgos y costos significativos asociados a la oferta de Paramount”, enfatizó el presidente del consejo.
Netflix, por su parte, ya mantiene conversaciones con el Departamento de Justicia de Estados Unidos y con la Comisión Europea, y su co-CEO, Greg Peters, expresó confianza en que la operación superará el escrutinio regulatorio tanto en EE.UU. como en Europa.
Una disputa que redefine Hollywood y el streaming
La pugna entre Netflix y Paramount por Warner Bros. Discovery no es solo una operación corporativa: es una disputa estratégica por activos clave del entretenimiento global, incluidos los estudios Warner Bros., HBO Max y franquicias icónicas como Harry Potter.
Mientras Paramount defiende que su oferta “totalmente en efectivo” ofrece mayor certidumbre frente a la volatilidad bursátil de Netflix, Warner considera que el acuerdo con la plataforma de streaming evita dejar a la compañía con un negocio lineal insuficiente, altamente endeudado y sin escala competitiva global.
El veredicto del directorio
Por ahora, el mensaje de Warner Bros. Discovery es claro: la fusión con Netflix representa la opción más sólida, menos riesgosa y estratégicamente alineada con el futuro del negocio audiovisual y del streaming a escala global.
La decisión marca un punto de inflexión en una de las mayores disputas corporativas del sector y consolida a Netflix como el socio preferente para redefinir el próximo capítulo del entretenimiento mundial.