Por E&N Brand Lab para CMI
La confianza no aparece en los estados financieros, pero determina la capacidad de una organización para crecer, innovar y superar los momentos de mayor incertidumbre. Esa convicción ha guiado la trayectoria de Juan José Gutiérrez Mayorga, presidente Chairman de CMI Alimentos —agrupación de Corporación Multi Inversiones— quien durante casi cinco décadas ha impulsado procesos de transformación empresarial con una visión a largo plazo basada en la integridad, el desarrollo del talento y la generación de valor para la sociedad.
Bajo su liderazgo, Pollo Campero —una de las marcas emblema de la corporación— pasó de ser una cadena de 14 cafeterías de pollo frito en la Ciudad de Guatemala a la cadena de restaurantes de servicio rápido (QSR, por sus siglas en inglés) más grande y exitosa de América Latina, con más de 400 restaurantes en ocho países, incluyendo una sólida presencia en Estados Unidos, con más de 150 restaurantes en más de 60 ciudades de 21 estados.
Gutiérrez trabaja convencido de que la confianza es el activo más valioso que puede construir un líder. Además, sabe que en momentos de incertidumbre las personas no siguen únicamente estrategias o planes; siguen a los líderes en quienes creen.
“La confianza reduce la fricción, acelera las decisiones y permite que las organizaciones avancen con mayor velocidad y cohesión”, agrega el empresario.
Por ello, ser considerado como un líder confiable no lo interpreta como un reconocimiento personal, sino como “una enorme responsabilidad, y significa que las personas esperan coherencia entre lo que digo, lo que decido y la forma en que actúo”, manifiesta.
Esa visión se refleja en la forma en que el presidente Chairman de CMI Alimentos entiende la gestión empresarial. Considera que las personas aceptan decisiones difíciles cuando perciben coherencia en quienes las toman y cuando las organizaciones mantienen sus principios aun frente a la adversidad.
“La confianza se construye cumpliendo la palabra, siendo transparente incluso cuando las noticias no son buenas, escuchando con respeto y tratando a todos con dignidad”, señala.
Agrega que las relaciones sólidas se construyen pensando en el largo plazo y que por ello procura que cada negociación genere valor para ambas partes. “La confianza aparece cuando la otra persona sabe que uno cumplirá sus compromisos, incluso cuando nadie esté observando”, recalca. De esta manera, su filosofía ha marcado la evolución de CMI, una corporación con más de 106 años de historia y operaciones en 15 países.
Liderazgo congruente
Más allá de generar utilidades, Gutiérrez considera que la principal responsabilidad de un líder es impulsar el crecimiento de quienes integran la organización. “Nunca he creído que el respeto provenga
del cargo. El respeto se gana siendo congruente, escuchando, reconociendo el trabajo de otros, y dando el ejemplo”.
Ese compromiso trasciende el ámbito empresarial. Como vicepresidente de la Fundación Juan Bautista Gutiérrez, promueve iniciativas de educación, nutrición, emprendimiento y desarrollo para miles de familias en la región.
Además, para Gutiérrez, la confianza y la reputación siempre van de la mano, ya que esta segunda es la consecuencia visible de la confianza construida durante muchos años. Por ello, el ejecutivo trabaja día a día convencido de que el verdadero líder actúa con integridad, incluso cuando nadie lo está observando. “Los resultados generan admiración, pero es la confianza la que construye el legado”, concluye