Por revistaeyn.com
A junio de este año, la banca salvadoreña mostró señales claras de fortaleza: los principales indicadores —depósitos, cartera de crédito y provisiones— revelan un avance sostenido que refleja confianza y mayor intermediación financiera en la economía.
El saldo de créditos sigue creciendo, esta vez con una el variación interanual de más de US$1.063 millones (6,2 % de crecimiento comparado a junio de 2024) y alcanzaron los US$18.102 millones, señala el informe de la Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA).
De igual forma el saldo de depósitos aumentó en US$2.733 millones (15,4 %) y alcanzaron los US$20,497 millones, incrementando las fuentes de fondos para posibles futuros créditos incrementando las fuentes de fondos para posibles futuros créditos.
Por estructura de depósitos, el saldo a la vista (incluye ahorro y corriente) representó el 61.2 % (US$12,542 millones) del total de depósitos y los depósitos a plazos representaron el 37 % (US$7,588 millones), reporta ABANSA.
Específicamente en los créditos a empresas, los segmentos con mayor crecimiento son construcción (US$233 millones, un 25,2 % de crecimiento interanual), comercio (US$232 millones, 8,7 %) y otras actividades, el cual aumentó en US$133 millones (36,3 %).
Ese crecimiento en el crédito se ha concentrado en segmentos clave, entre ellos las empresas y los préstamos hipotecarios, que han impulsado el ritmo de intermediación.
A junio de 2025, el saldo de crédito a personas continúa en crecimiento constante (4,7 %), empresas presentaron un repunte de crecimiento variando en 8,3 % de forma interanual, y vivienda sigue el ritmo de crecimiento de los últimos meses en 3 %.
Además, ABANSA indica que el sistema bancario continúa con el manejo prudente de recursos, esto demostrado en el saldo de los créditos vencidos, llegaron a US$277 millones, mientras que las reservas continúan solidas, siendo US$425 millones. Esto significa una cobertura sobre créditos vencidos de más de 153,4 %, manteniendo un ratio de préstamos vencidos sobre préstamos brutos de 1,54 %
Analistas de la industria señalan que la combinación de depósitos robustos, crecimiento del crédito y adecuadas provisiones crea un entorno propicio para que el sistema bancario acompañe la recuperación económica y financie la expansión del sector privado.
A mayo de 2025, el sector financiero fue el segundo segmento económico con mayor crecimiento en El Salvador, alcanzando 7,2 % de variación interanual de acuerdo al Indice de volumen de la actividad económica, esto apoyado por las tasas de crecimiento en depósitos y créditos.