Finanzas

Mercados empiezan a descontar guerra larga en el Golfo y un shock petrolero

El Brent volvió a rozar los US$100 pese a la mayor liberación coordinada de reservas estratégicas de la historia. Los analistas energéticos advierten que el mercado podría estar entrando en una fase de prima geopolítica sostenida.

2026-03-12

Por: revistaeyn.com

El petróleo volvió a rozar los US$100 por barril este jueves, pese a la mayor liberación coordinada de reservas estratégicas jamás anunciada por las principales economías del mundo.

La reacción de los mercados es reveladora: la guerra en torno a Irán ha dejado de ser interpretada como un episodio militar puntual y comienza a leerse como un conflicto de mayor duración, con capacidad de alterar el equilibrio energético global.

El crudo Brent subió más de 7% en la apertura europea, tras nuevos ataques contra petroleros en aguas del Golfo y la suspensión de operaciones en terminales energéticas iraquíes.

Al mismo tiempo, el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz —el corredor por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial— sigue profundamente alterado.

El resultado es un mercado que ya no reacciona únicamente a los titulares de guerra, sino a la posibilidad de una interrupción prolongada del suministro.

Ese cambio de percepción ayuda a explicar por qué la decisión de los países de la Agencia Internacional de Energía de liberar hasta 400 millones de barriles de reservas estratégicas —incluidos 172 millones desde Estados Unidos— no logró estabilizar los precios.

Países AIE liberarán 400 millones de barriles de petróleo al mercado

La medida es masiva en términos históricos, pero los operadores subrayan que el problema no es solo la disponibilidad de crudo, sino su transporte. Si el estrecho de Ormuz permanece bloqueado o bajo amenaza, la logística del suministro energético global entra en terreno incierto.

UNA REGIÓN AL ROJO VIVO

Las tensiones en el Golfo se intensificaron tras nuevos ataques contra buques petroleros y amenazas explícitas desde Teherán.

El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que el Golfo Pérsico “se teñirá con la sangre de los invasores” si se intenta ocupar islas estratégicas del país, incluida Jarg, por donde pasa cerca del 90% de las exportaciones de crudo iraní.

En paralelo, incidentes en aguas iraquíes obligaron a suspender operaciones en terminales petroleras clave, añadiendo presión a un sistema energético que ya operaba bajo tensión.

GOLPES QUE LLEGAN A LOS MERCADOS

Para los inversores, el dato más inquietante no es solo la violencia de los incidentes, sino su acumulación. Cada nuevo ataque eleva el riesgo de que navieras y aseguradoras reduzcan operaciones en el Golfo, un escenario que podría restringir el flujo de millones de barriles diarios incluso sin un cierre formal del estrecho.

El impacto ya empieza a reflejarse en otros activos financieros. Los rendimientos del bono del Tesoro estadounidense a diez años subieron a alrededor de 4,2%, reflejando el temor de que un nuevo shock energético complique la lucha contra la inflación y retrase eventuales recortes de tasas por parte de la Reserva Federal.

Las bolsas europeas abrieron con descensos, mientras que los mercados de criptomonedas registraron movimientos erráticos, típicos de los episodios de “risk-off” global.

Los analistas energéticos advierten que el mercado podría estar entrando en una fase de prima geopolítica sostenida.

Cerca del 20% del petróleo mundial pasa por el estrecho de Ormuz, lo que convierte cualquier perturbación prolongada en un riesgo sistémico para la economía global. En escenarios de interrupción parcial durante varias semanas, algunos bancos de inversión consideran plausible que el crudo supere los US$120 por barril.

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La dimensión económica del conflicto también empieza a hacerse visible. Según estimaciones compartidas por el Pentágono con el Congreso estadounidense, el costo de las operaciones militares en los primeros seis días de campaña contra Irán supera los US$11.300 millones.

La cifra, aún preliminar, implica un gasto cercano a los US$1.900 millones diarios, muy por encima de las estimaciones iniciales realizadas por centros de estudios estratégicos.

CRISIS HUMANITARIA E IMPACTO ECONÓMICO

Más allá del frente militar, el conflicto ya está generando una crisis humanitaria creciente dentro de Irán.

La Agencia de la ONU para los Refugiados calcula que unos 3,2 millones de personas se encuentran desplazadas dentro del país, con entre 600.000 y un millón de familias que han abandonado sus hogares para huir de los bombardeos, principalmente desde Teherán hacia zonas rurales del norte.

Para la economía mundial, sin embargo, el indicador decisivo sigue siendo el precio de la energía.

Cada incremento sostenido del petróleo tiende a trasladarse rápidamente a los costos de transporte, fertilizantes y alimentos, amplificando presiones inflacionarias en economías que aún no han terminado de absorber el impacto de la crisis energética de los últimos años.

Si el tránsito por Ormuz logra normalizarse en cuestión de días, el episodio podría quedar limitado a un período de alta volatilidad. Pero si las tensiones persisten durante semanas o meses, el mundo podría enfrentarse al primer gran shock petrolero de la década.

Por ahora, los mercados parecen inclinarse por el segundo escenario. Y esa percepción explica por qué, incluso ante una liberación masiva de reservas, el petróleo continúa avanzando hacia los US$100 por barril.

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