Por Leonel Ibarra - revistaeyn.com
El endeudamiento externo de Nicaragua mantuvo una trayectoria de leve crecimiento durante el tercer trimestre de 2025, de acuerdo con las estadísticas divulgadas por el Banco Central de Nicaragua (BCN).
Al cierre de septiembre, el pasivo externo total de Nicaragua ascendió a US$16.139,3 millones, cifra que refleja la importancia de este componente dentro del financiamiento de la economía nacional y su distribución entre los sectores público y privado.
Del monto total, poco más de la mitad correspondió al sector público, que acumuló US$8.866.1 millones, equivalente al 54,9 % del saldo global. El resto, US$7.273.2 millones o 45,1 %, estuvo en manos del sector privado.
En cuanto al origen de los compromisos financieros, el mayor peso lo siguieron teniendo los acreedores oficiales multilaterales, que concentraron el 43,1 % de la deuda externa, seguidos por los acreedores oficiales bilaterales con 30,7 %. Los compromisos con proveedores y otros créditos, incluidos los comerciales entre empresas relacionadas, representaron el 23.3%, mientras que la banca comercial tuvo una participación más reducida, de 2,9 %, indica el BCN.
En comparación con el trimestre anterior, el saldo total de la deuda externa aumentó en US$84.5 millones, lo que equivale a un crecimiento moderado de 0,5 %. Este incremento fue impulsado tanto por el sector público, cuyo endeudamiento subió en US$43,3 millones, como por el sector privado, que registró un alza de US$41,2 millones.
Durante el período analizado, Nicaragua recibió desembolsos externos por US$772,3 millones. La mayor parte de estos recursos provino de fuentes privadas, que aportaron el 83,8 %, mientras que los acreedores oficiales contribuyeron con el 16,2 % restante. Los fondos se canalizaron principalmente hacia actividades vinculadas a electricidad, gas y agua, que absorbieron cerca de un tercio del total, seguidas por comercio, intermediación financiera e industria manufacturera.
El sector privado de Nicaragua captó US$612.7 millones en nuevos desembolsos, todos procedentes de acreedores privados, con un claro predominio de los proveedores. En contraste, el sector público recibió US$159.6 millones, mayormente de organismos multilaterales, aunque también se observaron aportes de fuentes bilaterales y de acreedores privados, apunta el BCN.
En materia de pagos, el servicio de la deuda externa alcanzó US$781.2 millones en el tercer trimestre, destinados principalmente a amortizaciones de capital, con una menor proporción para intereses y comisiones. Este monto representó una reducción significativa frente al mismo período de 2024, reflejando un menor esfuerzo financiero en el corto plazo.
Las condiciones financieras de la deuda de Nicaragua se mantuvieron estables. La deuda privada de largo plazo presentó plazos promedio cercanos a los 14 años, con tasas diferenciadas entre los sectores financiero y no financiero, mientras que la deuda pública continuó caracterizándose por vencimientos extensos, periodos de gracia amplios y tasas de interés relativamente bajas.