Por revistaeyn.com
Venezuela es el país con las mayores reservas probadas de petróleo en el mundo (con alrededor del 17% de las reservas globales), riqueza energética clave en las tensiones geopolíticas.
Sus reservas se concentran principalmente en la región del Orinoco, compuestas en su mayoría por crudo pesado, lo que hace su extracción costosa pero técnicamente viable.
A pesar de esto, la producción actual es solo una fracción de su potencial debido a décadas de subinversión, mala gestión y sanciones, con exportaciones alrededor de 921.000 barriles por día en noviembre de 2025.
Expertos estiman que, con inversiones adecuadas, la producción podría aumentar hasta 200.000 barriles adicionales por día en el primer año postcrisis.
TRES CLAVES DE ESTE UNIVERSO
-Venezuela tiene una tormenta perfecta de factores estructurales, políticos y económicos que afectan su producción que es más cara de lo habitual. Urge de grandes inversiones para actualizar su infraestructura
-Una escalada de tensiones en Medio Oriente (EEUU-Irán), sanciones a Rusia e interrupciones en el Mar Rojo mantienen un “risk premium” que, por ahora, no se ha reflejado en una inestabilidad de los precios.
-Pese a tener el décimo puesto en cuanto a reservas probadas, Estados Unidos tiene, desde 2018, el dominio en la producción gracias a la explotación del crudo a partir del fracking.