Por revistaeyn.com
El gasto de los viajeros que utilizan Airbnb está generando oportunidades económicas para los comercios, restaurantes y prestadores de servicios en Costa Rica, especialmente en las comunidades donde se hospedan.
Según una encuesta de la plataforma sobre el consumo local de los huéspedes, hasta junio de 2026, cerca del 45 % del gasto realizado durante las estadías, excluyendo el alojamiento, se concentró en el mismo vecindario donde se encontraba la vivienda alquilada.
Los resultados reflejan cómo las alternativas de hospedaje pueden contribuir a distribuir los beneficios del turismo más allá de los destinos tradicionales y acercar a los visitantes a las actividades económicas de las localidades que recorren.
El estudio señala que más de la mitad de los huéspedes logró ahorrar dinero en alojamiento al elegir Airbnb. De ese grupo, casi el 40 % destinó parte de esos recursos a consumir más bienes y servicios durante su viaje. Además, el gasto promedio alcanzó aproximadamente los US$260 por persona al día.
La ubicación y las condiciones del hospedaje también influyen en la decisión de los viajeros. Más del 60 % destacó la posibilidad de disponer de un espacio privado para su grupo, mientras que más de la mitad priorizó una ubicación conveniente y casi el 35 % señaló el ahorro económico como una de sus motivaciones. No obstante, más del 80 % consideró el precio un factor importante al comparar opciones de alojamiento.
La interacción con los anfitriones también favorece el consumo local. Cerca del 45 % de los encuestados recibió recomendaciones de restaurantes y el 3 0% obtuvo sugerencias de lugares o actividades al aire libre. Casi el 40 % de esos sitios recomendados se encontraba en el mismo vecindario del alojamiento.
La plataforma también identificó destinos costarricenses que ganaron popularidad durante 2024 y 2025, entre ellos Bijagua, en Alajuela; Turrialba, en Cartago; La Cruz, en Guanacaste; Paquera y Punta Uvita, en Puntarenas.
Estos lugares ofrecen alternativas vinculadas con la naturaleza, la aventura y las experiencias comunitarias, desde recorridos por el entorno del Volcán Tenorio y actividades de rafting en el río Pacuare hasta deportes acuáticos en Bahía Salinas y visitas al Parque Nacional Marino Ballena.
La expansión del interés por estos destinos abre posibilidades para pequeños negocios, restaurantes, guías turísticos y emprendimientos locales. Según Airbnb, el modelo de hospedaje permite conectar a los visitantes con las comunidades y favorecer que una parte del consumo turístico permanezca en las economías locales.